Secuelas que deja el abuso infantil en la edad adulta

Secuelas que deja el abuso infantil en la edad adulta

Sufrir abuso en la infancia puede dejar graves secuelas en la edad adulta. El propósito de este post es hablar sobre las secuelas que deja el abuso infantil en la edad adulta. A diferencia de lo que creen muchas personas, los adultos que han experimentado abusos en la primera infancia a menudo encuentran que las consecuencias físicas y mentales de ese trauma persisten hasta la edad adulta.

Secuelas que deja el abuso infantil en la edad adulta

Qué es el abuso y tipos de abuso

El maltrato infantil se refiere a cualquier comportamiento de los padres, cuidadores u otros adultos que conlleva un riesgo importante de causar daño físico o emocional a un niño. Tales comportamientos pueden ser intencionales o no intencionales y pueden incluir actos de omisión (es decir, negligencia) y comisión (es decir, abuso).

Además, existen cinco tipos principales de maltrato: maltrato físico, maltrato emocional, abandono o negligencia, abuso sexual y ser testigo de violencia familiar.

Aunque otros autores proponen otras formas de dividir los tipos de abuso. Otra posible forma de catalogar los tipos de abuso es esta: abuso físico, abuso sexual, abuso emocional y negligencia. Los tres primeros describen actos que causan daño directamente, daño potencial o amenaza de daño. La negligencia es la incapacidad de satisfacer las necesidades de un niño o de protegerlo de un daño real o potencial.

Factores que afectan a las consecuencias del abuso

Para algunos adultos, los efectos del abuso infantil son crónicos y debilitantes, otros adultos tienen resultados menos adversos. Esto ocurre así porque hay algunos factores importantes que pueden influir en la forma en que el maltrato afecta a los adultos.

Como es de esperar, el maltrato crónico (definido como incidentes recurrentes de maltrato durante un período de tiempo prolongado) se ha relacionado con resultados peores que los incidentes de maltrato transitorios o aislados.

Las investigaciones sugieren que los tipos de maltrato están interrelacionados, es decir, una gran proporción de adultos que experimentan abuso o negligencia en la niñez están expuestos a más de un tipo de abuso. Esto se conoce como maltrato múltiple. Además de esto, a menudo se ha encontrado que otras formas de victimización, como el acoso escolar, ocurren conjuntamente con el maltrato infantil (llamamos a esto poli-victimización). Las investigaciones indican que aquellos que experimentan varios tipos de maltrato y/o poli-victimización tienen más probabilidades de experimentar altos niveles de síntomas de trauma y secuelas como adultos que aquellos que están expuestos a ningún maltrato o solo un tipo.

Además, algunos estudios sugieren que la edad y la etapa del desarrollo en la que ocurrió el maltrato también es importante. Cuanto más pequeño era el niño en el momento del inicio del maltrato, es más probable que experimente más dificultades en la edad adulta. De igual modo, 

cuanto mayor es la gravedad del abuso, mayor es la probabilidad de sufrir consecuencias adversas.

De la misma manera, es probable que se produzcan secuelas más graves si la víctima experimenta sentimientos de culpa, vergüenza o estigmatización. Por otro lado, la relación que la víctima tuvo (o tiene) con el abusador también es un factor que puede influir en las consecuencias del abuso. Por ejemplo, en el abuso sexual infantil, el aumento de los efectos negativos tiende a asociarse con el abusador como padre, figura paterna o alguien con quien el niño tiene una relación emocional intensa. 

Algunos factores que ayudan al menor a mitigar los efectos del abuso o negligencia son los siguientes:

  • Cuando se detecta el abuso y se toman medidas para garantizar la seguridad del niño (por ejemplo, cuando intervienen los servicios sociales).
  • Cuando el menor recibe algún apoyo familiar.
  • Cuando la víctima recibe atención psicológica para recuperarse del abuso.

Consecuencias a largo plazo del maltrato y abandono infantil

En este apartado exploraremos las principales secuelas que deja el abuso infantil en la edad adulta:

  1. Depresión. La depresión es uno de los efectos más comunes a largo plazo del abuso infantil. El niño se siente culpable por las agresiones sufridas y puede tener sensación de indignidad, lo que puede llevar a sentimientos depresivos.
  2. Ansiedad. La preocupación constante también es muy común en víctimas de abuso infantil. Los adultos que de niños han sufrido abusos no confían en sí mismos, en su entorno o en el mundo en general. Experimentando sentimientos muy intensos de ansiedad durante la edad adulta.
  3. Problemas de relación. Cuando estos niños crecen, también pueden tener problemas de relación y sentimientos de baja autoestima. Por ejemplo, pueden permanecer en una relación abusiva o poco saludable. Si un niño crece en un hogar en el que el abuso es la norma, es más probable que ellos mismos permanezcan en esas relacione en la edad adulta.
  4. Comportamientos no saludables. Debido a que el abuso afecta los sentimientos de autoestima, puede llevar a comportamientos físicos poco saludables como los trastornos alimenticios, el alcoholismo, el abuso de drogas, la violencia e incluso el crimen.
  5. Problemas de salud física. El maltrato infantil puede causar daños físicos inmediatos a un niño, como fracturas de huesos, moretones, deterioro del desarrollo cerebral y traumatismo craneal por golpes. Como adultos, estas personas tienen un mayor riesgo de padecer una serie de afecciones médicas graves, como enfermedades cardíacas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, presión arterial alta, diabetes, asma, enfermedad hepática y obesidad.
  6. Re-victimización. La investigación sugiere que los adultos, especialmente las mujeres, que fueron víctimas en la infancia, corren el riesgo de volver a ser víctimas en la edad adulta. Otro estudio encontró que todos los tipos de abuso infantil (abuso físico, abuso sexual y negligencia) se asociaron con un mayor riesgo de re-victimización de por vida.
  7. Comportamiento suicida. La evidencia demuestra asociación entre el abuso infantil y los intentos de suicidio en jóvenes y adultos. Los resultados de un importante estudio indican que los adultos expuestos a cuatro o más experiencias adversas en la infancia tenían 12 veces más probabilidades de haber intentado suicidarse que aquellos que no habían tenido experiencias adversas en la infancia.
  8. Trastornos alimentarios y obesidad. Los trastornos alimentarios y la obesidad son comunes entre los adultos que de pequeños sufrieron maltrato. Los estudios de investigación han mostrado consistentemente vínculos entre el maltrato infantil y la obesidad en la edad adulta.
  9. Abuso de alcohol y sustancias. A menudo se han hecho asociaciones entre el abuso infantil y el abuso de sustancias en la edad adulta. Los resultados de un reconocido estudio señalan que aquellos adultos con cuatro o más experiencias adversas en la infancia tenían siete veces más de probabilidades de considerarse alcohólicos, cinco veces más probabilidades de haber consumido drogas ilegales y diez veces más de probabilidades de haberse inyectado drogas en comparación con adultos sin experiencias adversas.

Qué hacer si has sido sufrido abusos en tu infancia

En primer lugar, no tienes porque pasar por esto tu solo, busca un profesional de la salud mental que te ayude a procesar y trabajar las experiencias vividas durante tu infancia. 

Algunos adultos piensan que los abusos ocurrieron en su infancia, y que por lo tanto, son algo del pasado que no afecta a su presente. Sin embargo, tal y como hemos visto en este post, los abusos en la infancia tienen secuelas en la edad adulta. Poder compartir y trabajar esos traumas puede ser útil para el bienestar y felicidad de los adultos que de niños sufrieron abusos.  

Para terminar me gustaría resalta la idea de que creo que es muy importante que las víctimas de abusos infantiles sepan que lo que les sucedió forma parte de su vida y experiencias, pero no los define.

Si te ha gustado este artículo sobre las secuelas que deja el abuso infantil en la edad adulta, quizás te interese leer sobre las secuelas psicológicas del maltrato en la pareja.

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