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Depresión: Qué es, síntomas, causas y tratamiento

Actualizado el 25/11/2222 por Dra. Iratxe López. Psicóloga Clínica

La depresión tiene un enorme efecto en la vida diaria de la persona que la sufre, ya que, produce un bajo estado de ánimo y sentimientos de tristeza por un determinado tiempo que impide a la persona vivir su vida plenamente.

Todos en algún momento hemos experimentado tristeza, un estado de ánimo que es natural después de vivir ciertos eventos como la pérdida, abandono, soledad, algún tipo de situación en la que se nos daña… Pero ¿te has preguntado qué es realmente estar deprimido? Muchas veces empleamos la expresión estoy deprimido muy a la ligera y otras, en cambio, negamos la tristeza quitándole importancia. ¡Sigue leyendo!

La depresión es un trastorno mental que genera un impacto en el comportamiento del ser humano, desde sus actividades diarias hasta el pensamiento y resulta muy incapacitante.

depresión

La tristeza, por el contrario, es una emoción pasajera que puedes experimentar en determinados momentos de la vida y por ciertas circunstancias específicas. ¿Quieres conocer más sobre la depresión y la tristeza? ¡Si quieres aprender más sobre las diferencias entre la depresión y la tristeza puedes leer este post

En este post que estás leyendo ahora me centraré en hablar de forma más general sobre la qué es la depresión y sus síntomas, causas y tratamiento, así que lee hasta el final…

1. ¿Qué es la depresión?

La depresión consiste en un sentimiento de tristeza constante, lo que a su vez genera una pérdida de interés en realizar diferentes actividades que antes si realizabas y pensamientos negativos sobre uno mismo, el futuro y el mundo.

Aunque muchos puedan pensar que, la depresión, es una tristeza pasajera, ¡se equivocan! De ahí la importancia de conocer muy bien qué es la depresión.

La persona que se enfrenta a la depresión no solo tendrá un estado de tristeza, sino que, que también se acompaña de la dificultad de salir de este estado depresivo. No es tan fácil como decir quiero estar bien y estar bien. ¡Se necesita de un tratamiento psicológico y, a veces, farmacológico para salir de ella!

Generalmente, el término que usamos los profesionales de la salud mental para referirnos a la depresión es depresión clínica o trastorno depresivo mayor, así que no te alarmes al escuchar estos términos; al contrario, sigue leyendo para tener información y busca ayuda profesional. Como veremos en el siguiente apartado, existen diferentes tipos de depresión y es importante que los conozcas.

2. Tipos de depresión

La depresión puede presentarte en diferentes etapas de la vida: desde la niñez, adolescencia o adultez, e inclusive, su forma de manifestarse puede ser diferente en las diferentes etapas de la vida, pero también existen diferencias entre las personas a la hora de manifestar depresión.

Para hacer esta tipología nos vamos a basar el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V) que es el manual que usamos los profesionales de la salud mental para categorizar y diagnosticar los distintos problemas de salud mental. Además, es importante señalar que este manual se va actualizando para ajustarse a los resultados de las investigaciones más recientes.

Si quieres leer más acerca de los tipos de depresión, comparto contigo este otro post con información más ampliada.

2.1. Trastorno depresivo mayor

Es el más diagnosticado en los pacientes y consiste en un episodio en el que dicho paciente experimenta síntomas asociados a la depresión, cuya duración varía entre al menos dos semanas o inclusive varios meses.

Cuando la persona entra en este tipo de depresión, seenfrenta a un estado de ánimo bajo con una serie de episodios donde destaca la tristeza, el llanto, desesperación, desesperanza e impotencia. 

Incluso, pueden existir los pensamientos y la intención suicida en ciertos casos. En estos supuestos, se debe establecer un protocolo de prevención.

Este tipo de depresión puede aparecer de manera recurrente o puede darse en un único episodio.

2.2. Trastorno depresivo persistente (o distimia)

El trastorno depresivo persistente suele recibir también el nombre de distimia. Sus síntomas son similares al trastorno depresivo mayor, sin embargo, en este tipo de depresión se presentan de forma más moderada o leve.

Otra de las diferencias con respecto al trastorno depresivo mayor, es que, en lugar de desarrollarse en episodios de varias semanas o meses, los síntomas son continuos y tienden a tener una duración de al menos un año o más.

Por lo general, estos síntomas no disminuyen, es decir no hay periodos asintomáticos.

¡Si te interesa este tipo de depresión, puedes leer más información sobre la distimia, sus, síntomas y diferencias con la depresión en este otro post que escribí hace un tiempo!

2.3. Trastorno de desregulación destructiva del estado de ánimo

A veces, se utilizamos las siglas TDDEA, para referirnos a este trastorno.¿Has escuchado hablar sobre él? Este es un tipo de depresión frecuente en los más pequeños de la casa.

Sí, los niños también pueden ser víctimas de la depresión. Aunque nos gusta creer que los niños son siempre felices y que no tienen problemas, lo cierto es que los niños y adolescentes también son susceptibles de sufrir depresión.

Como su nombre lo indica, este tipo de patología hace referencia a una desregulación disruptiva del estado de ánimo. Por tanto, se trata de un episodio donde los pequeños reaccionan ante diversas situaciones, usualmente con rabietas explosivas.

Podemos detectar este tipo de depresión cuando el niño o niña se muestre agresivo o impulsivo ante una situación de la vida cotidiana y que no parece (a priori) ser un gran problema. Inclusive, pueden darse al menos tres episodios de rabietas o más en una semana.

En este tipo de depresión, los niños experimentan crisis de rabia, mostrándose irritables la mayor parte del tiempo. Por lo general, este trastorno de depresión puede parecerse más a la ira, que a la misma depresión.

Si quieres leer más a cerca de la depresión en niños, puedes visitar este otro post que hay en el Blog.

2.4. Trastorno disfórico premenstrual

Aunque muchos puedan confundir este tipo de depresión con el Síndrome Premenstrual (SPM), son dos dificultades diferentes.

El trastorno disfórico premenstrual también conocido como TDPM, se trata de un tipo de depresión que afecta a niñas, jóvenes y mujeres la semana anterior a su menstruación; esto ocurre debido al proceso que se inicia en la producción de hormonas. El trastorno disfórico premenstrual desaparece o sus síntomas son mínimos en la semana después de la menstruación.

Los síntomas principales son labilidad emocional, afectiva, disforia, y síntomas de ansiedad. Para hacer el diagnostico de este trastorno los síntomas tienen que aparecer en casi todas las reglas durante el último año.

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2.5. Trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento

El trastorno depresivo inducido por una sustancia o medicamento tiene los síntomas de un trastorno depresivo, pero, los síntomas se asocian al consumo de una sustancia, como, medicación psicotrópica o algún tipo de droga.

Este trastorno puede ocurrir mientras la persona está consumiendo la sustancia o después del consumo, es decir, durante el periodo de abstinencia.

2.6. Trastorno depresivo debido a otra afección médica

Hablamos de un trastorno depresivo debido a otra afección médica cuando la persona tiene un periodo de ánimo deprimido y que está relacionado con los efectos fisiológicos directos de una afección médica. Por lo tanto, para poder diagnosticar este tipo de depresión la persona debe tener alguna afección médica antes de que apareciera el estado de ánimo depresivo.

2.7. Otro trastorno depresivo especificado y no especificado

Existen otros dos tipos de depresiones que se pueden diagnosticar, aunque no entraremos en ellas debido a que se utiliza en situaciones muy especificas en las que no se cumplen los criterios diagnósticos.

Tipos de depresión
Tipos de depresión infografía

3. Otros tipos de depresión

Al margen del DSM V, existen otros tipos de depresión de las que se habla comúnmente y que veremos a continuación:

  • Depresión enmascarada: Otra de las depresiones más comunes es la enmascarada o somatizada. En este caso la persona trata de ocultar su tristeza. Es decir, no expresa sus emociones de forma espontánea y tiende a negarla. Por lo general, a causa de esta negación, se inician los síntomas somáticos o corporales que no se pueden controlar, como los dolores en determinadas zonas del cuerpo, problemas estomacales, jaquecas, problemas en la piel…
  • Depresión posparto, como su nombre indica, se presenta una vez que la mujer ha dado a luz. Si quieres conocer más a cera de la depresión postparto, puedes leer este post en el que te cuento más acerca de ella.
  • Depresión de alto funcionamiento: este tipo de depresión se sale de los estándares esperados porque la persona puede tener una vida perfecta en apariencia, pero no plena. Es decir, la persona no acaba de sentirse ilusionada, motivada o plena. Todo esto hace que este tipo de depresión sea difícil de reconocer. Si sientes curiosidad en este post puedes leer más detalladamente sobre qué es la depresión de alto funcionamiento.
  • Trastorno afectivo estacional: tal y como su nombre indica, hace referencia al periodo del año en el que estamos. Es decir, una persona puede padecer de depresión en algunas estaciones del año. Por lo general, este tipo de depresión es inestable, porque aparece y desaparece con rapidez. 
  • Depresión reactiva: Los trastornos de adaptación pueden cursas con un estado de ánimo deprimido. Ocurre cuando la persona no puede adaptarse a una nueva situación y como consecuencia desarrolla un trastorno de adaptación con síntomas de depresión. es poco común, pero existe. Es aquella causada por una mala adaptación a circunstancias ambientales estresantes.

4. Síntomas de la depresión

¿Cómo saber cuáles son los síntomas de depresión? ¿Es solo de tristeza? ¿Cómo detecto si alguien cercano a mi sufre de depresión?

Por lo general, son muchas las preguntas que podemos hacernos respecto a la depresión. ¿Quieres conocer más acerca de este tema? ¡Sigue leyendo!

4.1. Síntomas claves

Los síntomas principales de la depresión son bajo estado del ánimo o la tristeza y la pérdida de interés en ciertas actividades que antes te gustaban. Sin embargo, como iremos viendo la depresión incluye muchos más síntomas que no son tan conocidos.  

Si crees que tienes algunos de estos síntomas, podrías estar padeciendo depresión, en cuyo caso, te recomiendo que acudas a un profesional de la salud mental.  

4.2. Señales de alerta

Además de los síntomas previamente mencionados, te recomendamos mantenerte en alerta ante los siguientes síntomas:

  • Irritabilidad
  • Sentimiento de vacío
  • Desaparece la capacidad de disfrutar
  • Se presenta una disminución de la vitalidad en una persona, lo que genera límites en el nivel de actividad
  • Cansancio exagerado
  • Desesperanza
  • Te conviertes en una persona negativa y pesimista
  • Puedes atravesar crisis de sentimientos de culpa
  • Aparecen pensamientos relacionados con la muerte y/o suicidio
  • Disminuye la capacidad de concentración
  • Problemas de memoria al olvidar tareas
  • Cambios en el apetito: puede darse una pérdida del apetito y, en consecuencia, puede haber pérdida de peso o, por el contrario, la persona puede comer más, por lo que, generalmente, habrá un aumento en el peso
  • Insomnio o hipersomnia (dormir mucho)
  • Nerviosismo
  • Dolores y molestias en el cuerpo

Como habrás notado, existe una larga lista de algunas señales a tener en cuenta. Estos son síntomas generales de la depresión, sin embargo, la verdad es que tanto los hombres como mujeres y niños, pueden experimentar los síntomas de depresión de diferentes formas.

4.3. Síntomas específicos en niños y adolescentes

La depresión en niños y/o adolescentes, se detecta cuando inician estos síntomas:

  • Cuando se muestran irritables, molestos o muestran diferentes cambios de humor.
  • Suele aparecer una baja autoestima
  • Se sienten incompetentes ante sus tareas diarias, es decir, que piensan que no lo hacen bien o no pueden hacerlo.
  • Un niño o adolescente con depresión, puede mostrar su tristeza a través de su comportamiento, por ejemplo, llamando la atención en la escuela.
  • Se aíslan de compañeros del colegio o amigos.
  • Tienen problemas de concentración, por lo que puede haber una bajada en el rendimiento académico.
  • Existe un descontrol en el sueño.
  • Muestran pérdida de energía constante.
  • Suelen estar sensibles.
  • Evitan la interacción social.

Tal y como decía al inicio de este post, es importante tener en consideración que niños y adolescentes también pueden padecer depresión. No es fácil identificar a un niño o adolescente deprimido, lo que hace que no reciban el tratamiento que necesitan. Si quieres conocer más sobre la depresión en adolescentes, puedes leer este post que escribir hace un tiempo.

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4.4. Síntomas en la tercera edad

Las personas mayores también pueden ser víctimas de depresión. ¿Quieres saber cómo detectarlo en una persona de tercera edad? ¡Toma nota!

Muchas veces las personas de la tercera edad comienzan a experimentar problemas en su cuerpo, desarrollan enfermedades, ya no pueden hacer actividades que antes hacían, pierden amigos y, en consecuencia, su estado de ánimo puede empeorar. Si la persona no encuentra formas de sentirse bien, esto podría ser el inicio de una depresión.

Aunque una gran mayoría de personas piensen que es normal un estado de ánimo bajo durante la vejez, la verdad es que la depresión no es una parte normal del envejecimiento, y nunca debe tomarse a la ligera. Por eso, considera estos síntomas para detectarla a tiempo y apoyar a esa persona:

  • Pérdida de la capacidad para recordar (suele ser difícil identificar hasta que punto los problemas de memoria se deben a la edad o a la depresión).
  • Cambios de humor bruscos.
  • Dolores físicos constantes (que no se explican por una enfermedad física).
  • Cansancio o sueño.
  • Insomnio por las noches.
  • Pérdida de apetito.
  • Aislamiento.
  • Preferir mantenerse en casa que salir a socializar.
  • Miedo a los cambios de actividades o rutinas.
  • Pensamientos de sentirse incapaces de realizar tareas que antes si podían hacer (en este punto es importante identificar si realmente existe una dificultad real o, si por el contrario, si son capaces, pero sienten que no lo son).
  • Pensamientos negativos.

¿Conoces a alguien con depresión, pero no sabes cómo ayudarle? ¡Busca ayuda profesional! Además, si quieres saber cómo ayudar a una persona con depresión, puedes leer este post en el que te doy algunas pautas y consejos para ayudar a un ser querido con depresión.

Dado que la reacción en cadena es circular, la depresión empeora progresivamente. Los diversos síntomas (como la tristeza, disminución de la actividad física, trastornos del sueño…) retroalimentan el sistema psicológico. Por lo tanto, cuando experimenta tristeza, su pesimismo lo lleva a concluir: «Siempre estaré triste».

Aaron T. Beck

5. Causas de la depresión

Las causas de la depresión dependerán de diversos factores tanto biológicos, como psicológicos y sociales. De hecho, en muchos casos la depresión ocurre debido a diversos factores.

5.1. Causas genéticas

Sabemos que la herencia genética tiene una influencia en el riesgo de padecer algún tipo de depresión. Es decir, que esta condición puede ser hereditaria de los padres si alguno tuvo esta condición de salud mental.

Estudios han demostrado que los pacientes diagnosticados con depresión, sin importar su tipo, por lo general tienen algún antecedente familiar. Es decir, que algún familiar sufrió esta condición o tuvo algún otro trastorno del estado de ánimo.

Sin embargo, es muy importante destacar que esto no ocurre de forma automática, es decir, que, si un familiar tuyo ha tenido depresión, no significa que tu automáticamente la vayas a heredar. Aquí de lo que estamos hablando es de que la genética puede tener una pequeña influencia.

Además, no olvidemos que estos comportamientos pueden ser aprendidos. Es decir, si tu madre o padre estuvo deprimido durante la infancia, has podido aprender a tener ciertas actitudes, formas de enfrentar los problemas… que te sitúen en un mayor riesgo de sufrir depresión. Pero, al igual que decía antes, esto no es automático.

5.2. Química cerebral

Si hablamos de las causas de la depresión, no podemos dejar de hablar de la química del cerebro. Cuando determinadas zonas del cerebro no funcionan correctamente, podemos estar ante un mayor riesgo de padecer depresión.

La depresión se ha relacionado con determinadas áreas del cerebro que están destinadas a regular el estado de ánimo de una persona, así como sus pensamientos, sueño y comportamiento.

Que estas áreas no funcionen como deberían genera desequilibrio en ciertos neurotransmisores como la serotonina, la dopamina o la noradrenalina, y estos desequilibrios se han observado en personas con depresión.

Además, también debemos hablar de las afecciones médicas, ya que, ser diagnosticados con ciertos tipos de enfermedades físicas, puede representar un mayor riesgo para sufrir depresión.

5.3. Causas ambientales o externas

Los factores ambientales o externos hacen referencia a todas aquellas cosas que ocurren en nuestras vidas y que pueden aumentar el riesgo de que padezcamos depresión.

Por ejemplo, haber vivido un trauma en la infancia, la pérdida de un ser querido o el estrés crónico, sumado a otros factores, puede actuar como un factor de riesgo para desarrollar una depresión.

Si estás bajo presión en el trabajo, si tienes problemas económicos, si recibes un mal trato por parte de amigos, familia o pareja, puedes tener mayor riesgo de padecer depresión.

Enumerar todos los factores ambientales o externos es imposible, pero piensa que es todo aquello que te rodea y te ocurre y que tiene una influencia negativa en tu estado de ánimo.

5.4. Factores de riesgo

Además de las causas genéticas, físicas y ambientales (o externas), también existen ciertos factores de riesgo que pueden aumentar las probabilidades de sufrir un episodio de depresión.

Toma nota de estos factores de riesgo que pueden aumentar las probabilidades de sufrir una depresión:

  • Uso de drogas, si una persona abusa de sustancias estupefacientes como drogas o alcohol, esto puede generar un efecto depresivo al pasar su efecto.
  • El tener algún trastorno previo como por déficit de atención e hiperactividad.
  • Tener baja autoestima.
  • La ingesta de ciertos medicamentos puede aumentar las probabilidades de padecer un trastorno depresivo.
  • Problemas de adicción.
  • No tener apoyo social.
  • Experiencias de estrés sostenido a largo plazo.
  • Tener cambios importantes en la vida.
  • Dolor crónico.
  • Exposición a un trauma en la infancia.
  • Ser víctima de abusos.
  • Ser abandonado o abandonada.
  • Sufrir de ansiedad.
  • Insomnio.
  • El desempleo.
  • Ser víctima de un crimen.
  • La pobreza.
  • La muerte de un ser querido.

6. Diagnóstico de depresión

¿Te preguntas cómo se hace el diagnostico de depresión? El especialista en salud mental, por lo general, debe basarse en ciertos criterios y aspectos para poder determinar si una persona está bajo un episodio de depresión u otro trastorno de salud mental. Generalmente en psicología usamos el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V). Es un manual en el que se especifican todos los trastornos mentales con una serie de criterios que han de cumplirse. Este Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5, fue publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría.

A continuación, te explicamos los aspectos que se tienen en para detectar la depresión.

La depresión es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye de forma muy importante a la carga mundial general de morbilidad.

Organización Mundial de la Salud

6.1. Análisis de laboratorio

En muchas ocasiones se pide un análisis de sangre para descartar algunos problemas que pueda estar presentando de salud, como, por ejemplo, la glándula tiroides, para así asegurarse de que funcione correctamente. O, falta de hierro lo que suele provocar falta de energía.

6.2. Evaluación psicológica/psiquiátrica

Es necesario hacer una evaluación psicológica/psiquiátrica para confirmar que se trate de un trastorno de depresión o cualquier otro problema de salud mental. Se evalúa la parte emocional, cognitiva, hábitos de la persona, patrón de sueño…

El profesional de salud mental será el encargado de identificar y confirmar el diagnóstico, a través del análisis de comportamiento, síntomas, pensamientos y más.

6.3. Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial es fundamental, ya que, consiste en establecer las diferencias que existen entre los síntomas que corresponden a un trastorno (en este caso, la depresión) y los síntomas que corresponden a otro trastorno o enfermedad. Por ejemplo, cuando hablamos de depresión debemos considerar si pudiera tratarse de un duelo o un trastorno bipolar, en lugar de depresión.

7. ¿Cuándo acudir al médico o profesional de la salud mental?

Si notas que presentas (o algún familiar o conocido) algunos de los síntomas de la depresión antes citados y la situación no mejora, al contrario, cada vez se incrementan, es momento de ir a un especialista. Cuanto antes pidas ayuda, más rápido y eficaz será el tratamiento.

Si presentas mucha tristeza a diario, te sientes deprimido o te aíslas de la gente que te rodea, pide una cita con tu médico de cabecera o un profesional de salud mental tan pronto como sea posible.

depresión psicoterapia

8. ¿La depresión tiene cura?

¡Totalmente! Se trata de un problema de salud mental, pero, del que se puede salir. Para poder tratar la depresión, independientemente del tipo que sea, necesitaremos poner en marcha ciertos mecanismos, como el apoyo familiar, psicoterapia, medicación y hábitos saludables, entre otros.

¿Cuáles son estos mecanismos que ponemos en marcha para ayudar a una persona deprimida? Te lo explicamos aquí:

8.1. Psicoterapia

La terapia o psicoterapia es clave para la recuperación de un paciente que padece depresión. A través de las sesiones de terapia, el paciente obtendrá herramientas para poder combatir la depresión, aprenderá, comprenderá y procesará de dónde viene esta depresión, evitará recaídas, etc.

La psicoterapia consiste en una serie de encuentros entre el psicólogo y el paciente, en los cuales el psicólogo asesora, conversa, acompaña y apoyar a la persona que padece de depresión.

Existen varios tipos de psicoterapia que son útiles en casos de depresión. Compartimos contigo algunas, aunque hay más tipos de psicoterapia:

  • La terapia cognitivo conductual (TCC): es una de las más empleadas y arroja muy buenos resultados a la hora de controlar los síntomas depresivos. Se centra en tratar la depresión a través de los pensamientos y comportamientos de la persona.
  • La terapia Dialéctica Conductual (DBT): forma parte de las terapias de tercera generación y está especialmente recomendada para aquellos pacientes con conductas autodestructivas. El objetivo principal de este tipo de terapia es lograr que el paciente aprenda a gestionar sus emociones y conducta.
  • La psicoterapia interpersonal (TPI): se emplea cuando el paciente se aísla de su entorno. Las relaciones sociales a veces pueden influir en la depresión y este tipo de terapia funciona al abordar las relaciones del paciente con su entorno. Se basa en la idea de que la vida de las personas se ordena en relación a los vínculos que establecemos.
  • La terapia cognitiva: en muchas ocasiones se basa en la conciencia plena (MBCT) y destaca por ser una combinación de métodos de terapia cognitiva conductual (TCC) con atención plena.

8.2. Apoyo social

Cuando trabajamos con un apersona que padece depresión, el apoyo social (por parte de tu pareja, padres, amigos o cualquier persona que tenga un vínculo estrecho con el paciente), influenciará de manera positiva a la recuperación del paciente.

Recuerda que la depresión está relacionada con la soledad y es aislamiento y sabemos que el apoyo social actúa como amortiguador de determinados problemas psicológicos y emocionales.

8.3. Medicación

Dependiendo del tipo de depresión detectada en un paciente, se podrá utilizar medicación. Esta medicación debe estar recetada previamente por un médico. Evita auto-medicarte. Del mismo modo, cuando dejamos la medicación también es necesario contar con un seguimiento médico. Es muy frecuente que el paciente deje la medicación por su cuenta y esta no es la mejor opción. Otro aspecto importante es que tratar la depresión únicamente con medicación, no es la mejor opción. Siempre se aconseja que este tratamiento vaya acompañado de psicoterapia.

8.4. Terapia electroconvulsiva

Muchas personas creen que la terapia electroconvulsiva no se aplica hoy en día, sin embargo, en casos muy concretos sigue utilizándose. Cuando la depresión avanza y las psicoterapias junto al tratamiento farmacológico no ayudan, los especialistas pueden recurrir a este tipo de tratamiento, sobre todo cuando la vida del paciente está en riesgo.

Solemos tener una imagen de la terapia electroconvulsiva basada en escenas que hemos visto en el cine. No obstante, la terapia electroconvulsiva no es como la vemos en las películas antiguas. Actualmente, es mucho más segura. Antes se administraban dosis altas de electricidad lo que causaba muchos síntomas secundarios, actualmente se hace de forma mucho más controlada, por lo que no tiene tantos efectos secundarios.

8.5. Actividad física

Mantenerte activo físicamente, sin duda influye de forma positiva en la salud física y emocional. Si, así como lo lees, el ejercicio aumenta los niveles de endorfinas y estimula el neurotransmisor norepinefrina, esto significa que tiene un efecto positivo en tu estado de ánimo.

Lógicamente el ejercicio físico por sí solo no va a tener una gran influencia en los síntomas depresivos. Además, precisamente las personas con depresión tendrán dificultades para realizar ejercicio físico, por lo que se suele recomendar en momentos concretos cuando el paciente se encuentra un poco mejor y es capaz de hacer ejercicio.

8.6. Mantener una dieta saludable

Siempre se ha dicho que somos lo que comemos, lo que deja muy claro el efecto que tiene la alimentación en las personas. Para mantenerte saludable física y emocionalmente, es importante que consideres qué alimentos estás consumiendo a diario. ¡Tú alimentación impacta en tu salud física y emocional!

Por ejemplo, diversos estudios demuestran que el ingerir alimentos altos en azucares procesados, puede provocar varios problemas de salud física y emocional.

depresión tratamiento

9. ¿Puede presentarse una recaída de la depresión?

La depresión tiene cura y es posible salir de ella con la ayuda y tratamientos adecuados. Pero, también es cierto que muchas personas con depresión, después de su recuperación, pueden volver a tener una recaída por diversos factores o causas.

De ahí la importancia de mantener un seguimiento con el profesional de salud mental y seguir las recomendaciones del especialista, inclusive después de haber combatido esta enfermedad.

Las personas que han sufrido una depresión deben continuar el tratamiento para prevenir una recaída, aun después de que los síntomas de depresión mejoren o desaparezcan, durante el tiempo que indique el profesional de la salud mental que haya trabajado con él.

Suele ser frecuente que cuando el paciente se encuentra mejor, deje de lado el tratamiento. Sin embargo, es importante seguir el tratamiento y no adelantarnos.

10. ¿La depresión puede generar complicaciones?

Al igual que muchas otras patologías, la depresión puede generar complicaciones cuando no se detecta a tiempo y, por ende, no se trata correctamente. Por ello, es importante que estés atento a las señales.

Algunas de las complicaciones o consecuencias de la depresión en un paciente son:

  • Aumento de peso: al no tener un control en la alimentación y comer por ansiedad o para tratar de sentirnos mejor, podrás tener sobrepeso.
  • Pérdida de peso: al igual que ocurre con el aumento de peso, al no haber un control en la alimentación, puedes saltarte comidas o no ingerir alimentos los alimentos adecuados, lo que hará que bajes de peso.
  • Dolores físicos: la somatización ocurre cuando expresamos nuestras emociones o preocupaciones psicológicas a través de síntomas físicos, como problemas en la piel, dolor de espalda, jaquecas…
  • Consumo de drogas, alcohol o tabaco: algunas veces las personas tratamos de mejorar nuestro estado de ánimo por otras vías, lo que puede acarrear un consumo excesivo de este tipo de sustancias.
  • Otros trastornos de salud mental: como la ansiedad, impulsos, fobias, pánico y demás. La depresión, especialmente cuando no se trata, puede llamar a otras dificultades psicológicas.

11. Prevención de la depresión

La depresión es una condición que afecta significativamente la manera de pensar, sentir y actuar de las personas, por eso es importante aprender a prevenirla. Es tremendamente incapacitante y tener unos buenos hábitos en nuestra vida diaria pueden alejarnos de ella:  

  • Mantener una buena alimentación
  • Realizar ejercicio físico
  • Evitar el estrés (sobre todo el estrés continuado)
  • Tener una red de apoyo social sana
  • Dormir las horas correspondientes
  • Acudir a terapia: no es necesario tener una enfermedad mental como la depresión para acudir a terapia, de hecho, lo más indicado es que acudamos antes de tener una enfermedad mental, precisamente para prevenirla.

Soy consciente de que seguir estas pautas no es sencillo. Pedirle a una madre o padre con un bebé recién nacido que duerma ocho horas al día es prácticamente imposible. O evitar el estrés cuando tenemos un trabajo en el que no nos tratan bien, pero, que no podemos dejar porque no tenemos otra fuente de ingresos. Recuerda que esto son pautas, no obligaciones. Cada persona lo hacemos de la mejor que podemos y cada uno con nuestra mochila a cuestas.

12. Estadísticas mundiales sobre la depresión

La depresión es una condición que afecta a un sinfín de personas a nivel mundial. Cuando tenemos depresión solemos pensar que hemos fracasado o nos sentimos tremendamente solos en nuestra depresión, sin embargo, la depresión es mucho más frecuente de lo que pensamos.

Actualmente, existen cifras alarmantes que demuestra como la depresión se ha convertido en una condición común que afecta a muchísimas personas, independientemente de su etnia, género, nivel socioeconómico…

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 300 millones de personas sufren depresión, lo que equivale a un 4,4% de la población mundial. De estos, se ha registrado que únicamente el 25% tiene acceso a tratamientos efectivos.

Sin embargo, la OMS advierte que esta condición va en aumento, por lo que, una de cada cinco personas, podría llegar a desarrollar un cuadro depresivo en su vida. Sin duda, son datos alarmantes.

Además, destaca la cantidad de jóvenes que padecen depresión, convirtiéndose la cuarta causa principal de enfermedad y discapacidad, sobre todo en los adolescentes de 15 años a 19 años.

Por otro lado, la depresión afecta a los adultos mayores, sobre todo aquellos que sobrepasan los 60 a 64 años de edad.

estadísticas mundiales sobre la depresión
Estadísticas mundiales sobre la depresión

13. Otros datos importantes sobre la depresión

La depresión y la ansiedad son problemas de salud mental muy frecuentes en todo el mundo, pero sobre todo las cifras más altas se registran en los países que tienen menos ingresos.

¿Te preguntas por qué? Esto sucede debido a que la población está aumentando y además más personas están llegando a la edad más común para presentar depresión y ansiedad.

Además, puede haber factores económicos y sociales que desencadenen esta condición en la población.

Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión ha sido calificada como uno de los principales factores que genera discapacidad en un paciente, registrándose un 7,5% de todos los años vividos con discapacidad.

Además, esta condición se posiciona entre las primeras causas del suicidio en muchos países del mundo.

14. Importancia de conocer la depresión

Tal es la importancia que tiene la depresión en la sociedad, que el 13 de enero fue declarado como el “Día Mundial de la Lucha contra la Depresión”.

Esto con el objetivo de concienciar a la población mundial sobre esta enfermedad que puede atacar a cualquier persona, sin considerar etnia, género, estatus social, edad u otros factores.

Aunque la depresión no es el único trastorno mental, se encuentra entre los primeros, seguido por la ansiedad. A nivel mundial, según la OMS se ha registrado que 4,4% de la población sufre un trastorno depresivo, mientras que el 3,6%, un trastorno de ansiedad.

Por tanto, ambos son trastornos mentales comunes que deben ser tratados correctamente para evitar que la persona sufra.

15. Conclusión

Muchas veces resulta difícil entender la depresión, sobre todo cuando no la padeces. Las personas que padecen depresión suelen sentirse, a menudo, solas en su enfermedad. Las personas que tienen alrededor, con su mejor intención, lanzan mensajes que no son los más adecuados o juzgan a la persona. Lo más adecuado es brindar nuestra ayuda a esa persona y estar disponibles para ella, sin juzgar.

Nuestro objetivo es brindarte la mejor información para nutrir tus conocimientos acerca del tema y que puedas tener las herramientas necesarias para hacerle frente a esta patología, la cual cada día se vuelve más común en la sociedad.

Si no posees un cuadro de depresión, pero alguien de tu entorno sí, seguro podrás ayudarlo informándote sobre qué hacer al detectar los primeros síntomas, a dónde acudir y cómo tratar esta enfermedad, además de cómo prevenirla.

Y, si alguna vez te sientes apagado, triste y sin energías, ya conoces un poco más sobre la depresión para poder identificarla cuanto antes.

16. Referencias bibliográficas

  1. Alexopoulos, G.S. (2019). Mechanisms and treatment of late-life depression. Translational psychiatry 9, 188. https://doi.org/10.1038/s41398-019-0514-6
  2. American Psychiatric Association. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  3. LeMoult, J. y Gotlib, I. (2019). Depression: A cognitive perspective. Clinical Psychology Review, 69, 51-66.
  4. Organización Mundial de la Salud. (2017). Depression and Other Common Mental Disorders. Global Health Estimates. Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO
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Iratxe López Fuentes

Soy Iratxe López, Doctora cum laude en Psicología por la Universidad de Deusto y Psicóloga Clínica. Además, cuento con la Habilitación Sanitaria, lo que me permite ejercer como Psicóloga Clínica. Por último, me gustaría destacar que tengo la gran suerte de ser la directora del Centro Iratxe López Psicología.

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