Una guía para padres y madres sobre la depresión adolescente

Una guía para padres y madres sobre la depresión adolescente

Si  eres padre o madre de un adolescente que puede tener depresión, quiero que sepas dos cosas importantes: no estáis solos y hay ayuda para tu hijo y tu familia. Espero que esta guía para padres y madres sobre la depresión adolescente, te ayude a tener algunas pautas básicas.

La depresión adolescente, en muchas ocasiones, se malinterpreta y se pasa por alto. Por este motivo, he elaborado esta pequeña guía para padres y madres sobre la depresión adolescente. El objetivo de la misma es el de informar sobre este grave problema que afecta a muchos adolescentes en la sociedad actual. La depresión adolescente se caracteriza por sentimientos persistentes de tristeza, desesperanza y pérdida de interés en actividades que antes gustaban y hacían disfrutar al adolescente. La depresión tiene un impacto negativo tanto en el funcionamiento cognitivo (nuestra forma de pensar y nuestros pensamientos), como en las emociones y el comportamiento. El inicio de la depresión puede ocurrir en cualquier momento, y lo más importante es que para los adolescentes, los síntomas de la depresión varían de los síntomas observados en adultos que padecen depresión. Este es precisamente el motivo por el cual en algunas ocasiones la depresión en los adolescentes no se identifica adecuadamente.

Una guía para padres y madres sobre la depresión adolescente

Empecemos, pues, con esta guía que espero que os aporte a los padres y madres la información necesaria para saber identificar algunos de los síntomas depresivos y ayudar a vuestro hijo. 

Comprender la depresión

Los profesionales de la salud mental hemos trabajado duramente para eliminar el estigma asociado a la depresión. Sin embargo, por desgracia, aún existen muchos conceptos erróneos sobre la depresión, especialmente entre los adolescentes.

Si bien los años de la adolescencia son un momento difícil, la mayoría de los adolescentes pueden transitar con éxito esta desafiante etapa de la vida. El mal humor y la tristeza no deben malinterpretarse como depresión, ya que forman parte de la propia etapa dela adolescencia. A un adolescente que sufre depresión, le resulta prácticamente imposible el funcionamiento diario normal.

Aunque la depresión entre los adolescentes es común, muy pocos reciben el apoyo y tratamiento adecuados. Es necesario que los padres y madres aprendan a identificar los signos y síntomas de la depresión para que su hijo reciba el tratamiento que tanto necesita.

Signos y síntomas de la depresión en adolescentes

Para un padre o madre, a veces, puede ser difícil diferenciar la depresión del carácter propio de la adolescencia. Algunos de los cambios emocionales y de comportamiento que se observan en los adolescentes que sufren de depresión son los siguientes:

Cambios emocionales:

  • Tristeza
  • Sentimientos de desesperanza o sentirse “vacío”
  • Irritabilidad
  • Frustración o enfado, incluso sobre asuntos aparentemente sin importancia
  • Pérdida de interés o placer en actividades normales
  • Pérdida de interés en las relaciones sociales con familiares y/o amigos
  • Conflicto con la familia y/o amigos
  • Baja autoestima
  • Sentimiento de inutilidad
  • Sentimientos de culpa o vergüenza
  • Fijación en fallos cometidos en el pasado
  • Autocrítica exagerada
  • Sensibilidad extrema al rechazo o al fracaso
  • Necesidad extrema de tranquilidad
  • Falta de optimismo sobre el futuro
  • Pensamientos recurrentes sobre la muerte

En realidad, resulta complicado separar algunos de estos síntomas de las características propias de la adolescencia. Sin embargo, lo más relevante es comparar todos estos aspectos emocionales del adolescente, con cómo era antes. La depresión adolescente va más allá del malhumor. Es un problema de salud grave que afecta todos los aspectos de la vida de un adolescente.

Cambios en el comportamiento:

  • Cansancio y pérdida de energía
  • Insomnio o dormir más de lo normal
  • Cambios en el apetito – disminución del apetito y pérdida de peso, o por el contrario, aumento del apetito y aumento de peso
  • Consumo de alcohol o drogas
  • Agitación o inquietud, por ejemplo, incapacidad para permanecer sentado
  • Pensamiento, habla o movimientos del cuerpo enlentecidos
  • Frecuentes quejas de dolencias físicas, por ejemplo dolores de estómago o dolores de cabeza
  • Aislamiento social
  • Bajada en el rendimiento académico
  • Apariencia física descuidada, falta de higiene
  • Explosiones de agresividad
  • Participar en conductas de riesgo

¿Cómo saber si tu hijo adolescente tiene depresión?

Para saber si tu hijo adolescente tiene depresión tienes que acudir a un especialista de la salud mental (como un psicólogo o psiquiatra) que puede diagnosticar la depresión adolescente. Es la única forma que hay para saber si tu hijo tiene depresión. A diferencia de un virus estomacal o un resfriado común que se pueden tratar con remedios caseros, la depresión debe ser diagnosticada y tratada por un especialista.

Abordar la depresión y encontrar el tratamiento adecuado

Mientras más tiempo pase sin recibir el tratamiento, mayores serán los riesgos para la salud física y emocional. Si crees que tu hijo adolescente padece depresión, el primer paso sería llevar a tu hijo al médico de cabecera. Apúntate en un papel los síntomas que has presenciado para poder explicárselos al médico. Habla con él sobre los cambios emocionales y de comportamiento que has percibido en tu hijo.

Si no hay problemas de salud física subyacentes que estén explicando esos síntomas, es el momento de solicitar cita con un psicólogo. El psicólogo podrá diagnosticar y trabajar para poder ayudar a tu hijo a superar la depresión. Generalmente, la combinación de un psicólogo y su médico de cabecera es la mejor estrategia inicial para ayudar a un adolescente que sufre depresión.

Algunos adolescentes que sufren depresión no quieren buscar ayuda. Pueden suplicar, enfadarse contigo y/o volverse violentos cuando le sugieres que acuda al psicólogo. Esto sucede, y puede ser parte de la depresión. Si te encuentras en esta situación, puedes leer el artículo del Blog en el que hablo sobre “Qué hacer si tu hijo adolescente no quiere ir al psicólogo”. También, puedes buscar un psicólogo para tu hijo y solicitar una cita para explicarle el problema y que él te de las pautas necesarias para que sepas cómo intentar motivar a tu hijo a que vaya al psicólogo.

Algunas pautas sencillas para ayudar a tu hijo adolescente deprimido

1. Fomenta la conexión social: Los adolescentes deprimidos (al igual que los adultos) tienden a alejarse de sus amigos y de las actividades que antes solían disfrutar. Pero, lo cierto es que el aislamiento solo empeora la depresión, así que haz lo que puedas para ayudar a tu hijo a volver a conectarse con los demás. Anima a tu hijo a salir con sus amigos o invitar amigos a casa. Participa en actividades que involucren a otras familias y dale a tu hijo la oportunidad de conocer y conectarse con otros adolescentes.

2. Saca tiempo para hablar y estar con él: Dedica un tiempo cada día a hablar con tu hijo. Durante ese rato es importante que estés totalmente concentrado en tu hijo, sin distracciones o sin realizar múltiples tareas al mismo tiempo. Recuerda que hablar sobre la depresión o los sentimientos de tu hijo no empeorará la situación.

3. Convierte la salud física una prioridad: La salud física y mental están conectadas. La depresión se ve agravada por la inactividad, el sueño inadecuado y la mala nutrición. Desafortunadamente, los adolescentes son conocidos por sus hábitos poco saludables: quedarse despiertos hasta tarde, comer comida basura y pasar horas conectados a sus teléfonos móviles. ¡Haz que tu hijo se mueva! El ejercicio es absolutamente esencial para la salud mental, así que haz que tu hijo adolescente esté activo. Además, establece límites en el tiempo de uso de los dispositivos electrónicos.

4. Anímale a dormir lo suficiente: Los adolescentes necesitan dormir más que los adultos para funcionar de manera óptima. Asegúrate de que tu hijo adolescente no se quede despierto hasta altas horas de la madrugada.

Lo cierto es que vivir con un adolescente deprimido puede ser difícil y agotador. A veces, sentirás agotamiento, rechazo, desesperación, etc. Es importante que recuerdes que tu hijo no lo hace a propósito. Tu hijo está sufriendo, así que intenta ser paciente y comprensivo, aunque, a veces, resulte difícil. Por último, es importante evitar el juego de la culpa. Puede ser fácil culparse a sí mismo o a otro miembro de la familia por la depresión de tu hijo, pero solo serviría para hacer más difícil una situación ya de por sí complicada. Además, la depresión normalmente está causada por una serie de factores, por lo que es poco probable, que una única persona sea responsable.

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