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Tipos de depresión: Las claves para diferenciarlas

A lo largo de nuestra vida, quien más y quien menos ha experimentado algún bajón alguna vez. Y es que la tristeza forma parte de nuestro universo emocional, pero no todas las tristezas son iguales y, a veces, este malestar que consideramos normal puede formar parte de algunos de los tipos de depresión.

Son muchos los motivos por los que podemos caer en la tristeza: la pérdida de empleo, una ruptura sentimental, la muerte de un ser querido… Aunque no nos gusta, estas situaciones suelen darse alguna vez en la vida de las personas. Pero, la diferencia entre una depresión y un estado de tristeza temporal es su duración, aparte de los diferentes tipos de síntomas que podemos experimentar.

La depresión es una de las enfermedades más invalidantes que existen y es mucho más frecuente de lo que podemos llegar a imaginar. La sufren personas de todas las edades, da igual que sean hombres o mujeres, aunque sí que es cierto que hay grupos de mayor riesgo.

¿Sabías que al menos un 15 % de la población sufre un proceso depresivo al menos una vez a lo largo de su vida? ¿O que el gran sufrimiento que causa hace que sea la responsable de 800 000 muertes al año en todo el mundo? ¿Y que la padecen el doble de mujeres que de hombres o que el riesgo de padecerla aumenta con la edad? ¿Sabías que los niños y adolescentes también puede sufrir depresión?

La buena noticia es que la depresión tiene tratamiento (tanto psicológico, como farmacológico) y que la persona se puede recuperar totalmente con la ayuda adecuada.

Conocer los diferentes tipos de depresión y sus síntomas te ayudará a ser consciente antes del problema y a tratarlo cuanto antes para que desaparezca todo el malestar que ocasiona. ¿Qué pierdes por echar un vistazo? ¿Comenzamos?

1. Los diferentes tipos de depresión

Aunque ya lo hemos dicho en otros artículos de nuestra web, no está mal volver a repetir que si sientes que estás triste durante bastante tiempo y esto afecta a tu vida diaria, es posible que tengas cualquiera de los diferentes tipos de depresión existentes. Notarás un trastorno del estado de ánimo que, sin darte cuenta, puede llevarte a acarrear situaciones muy desagradables, hasta desembocar en un estilo de vida perjudicial y dañino para ti y para los tuyos. En las peores situaciones, incluso, hasta llegar al suicidio.

La depresión es compleja, ya que aún no sabemos exactamente de dónde viene. Una de las hipótesis más aceptadas es que su origen es multifactorial, es decir, tiene componentes de comportamiento, situacionales, así como biológicos.

Es muy importante repetir que la persona que la sufre no siempre es consciente de ello y que puede identificarse de muchas maneras. Somos los psicólogos o psiquiatras quienes tratamos la depresión, pero, para hacerlo eficazmente, lo primero que debemos conocer es de qué tipo es la que sufre un paciente.

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2. Depresión mayor o trastorno depresivo mayor

La denominada depresión mayor, posiblemente sea uno de los tipos de depresión más graves que se pueden dar. Está caracterizada por presentar síntomas de alta intensidad y por el hecho de que se sufren la mayor parte del día. Puede manifestarse solo una vez o, en el peor de los casos, tener repeticiones a lo largo de la vida.

En muchos de los casos, la depresión mayor se manifiesta por primera vez en la adolescencia. Las personas que la sufren experimentan fases de normalidad intercaladas entre las depresivas, que pueden alargarse meses o años.

Su principal señal es un cambio en el estado de ánimo. La persona siente tristeza e irritabilidad continuamente, se enfada por motivos nimios y nota una falta de interés por las cosas que le gustaban. Debido a su alta duración, puede producir problemas serios si no se la trata a tiempo.

La depresión mayor se caracteriza por los siguientes síntomas:

  • Estado depresivo la mayor parte del día, durante casi cada día.
  • Falta de interés ante las cosas que gustaban.
  • Aumento o pérdida de peso.
  • Hipersomnia o insomnio.
  • Sentimiento de culpabilidad.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad para encontrar soluciones y pérdida de concentración.
  • Retraso o agitación psicomotora la mayoría de los días.
  • Pérdida de energía o fatiga casi todos los días.
  • Pensamientos suicidas.

Para un diagnóstico de depresión mayor en una persona, es necesario que existan 5 o más síntomas durante un tiempo de más de dos semanas. Estos deben representar un cambio con respecto al estado anterior y, al menos, debe estar presente alguno de los dos primeros señalados en la lista anterior.

Por otro lado, podemos distinguir dos tipos diferentes de depresión mayor:

  • Con episodio único: es un episodio único.
  • Recidivante: aparece 2 o más veces a lo largo de la vida del paciente y los síntomas en sus episodios se separan entre sí al menos durante 2 meses.

3. Distimia o trastorno depresivo persistente

La distimia se caracteriza por ser uno de los tipos de depresión unipolar, es decir, que no implica episodios maníacos y que altera considerablemente el bienestar y el funcionamiento normal de la persona que lo sufre.

Algunos de los síntomas que causa son similares a los de la depresión mayor, pero con la diferencia que tienen una intensidad más leve y un período de duración más elevado. Para diagnosticar distimia la persona debe padecer los síntomas durante al menos dos años.

El paciente que sufre distimia no tiene por qué experimentar sentimientos de tristeza profunda; a veces se manifiesta por una ausencia de motivación o falta de propósito ante su comportamiento en la vida. En algunas ocasiones, puede provocar episodios severos depresivos, por lo que su tratamiento se hace fundamental para mitigar el sufrimiento que se padece.

En cuanto a sus síntomas, pueden apreciarse los siguientes:

  • Tristeza
  • Hipersomnia o insomnio.
  • Variaciones en el apetito.
  • Fatiga o falta de energía.
  • Dificultad de concentración y en la toma de decisiones.
  • Pérdida de autoestima.
  • Sentimientos de desesperanza.

Si quieres leer más sobre la distimia, tengo un post en el Blog en el que hablo de forma más extensa sobre ella.

4. Trastorno disfórico premenstrual (TDPM)

Este trastorno lo experimentan algunas niñas o mujeres durante la semana anterior a su menstruación, debido a un aumento considerable de las hormonas. En algunos de los casos, puede confundirse con el denominado «síndrome premenstrual (SPM)», con la diferencia de que sus síntomas pueden agravar seriamente su vida cotidiana; mientras que el SPM causa ciertas alteraciones de conducta, el TDPM puede originar sentimientos más parecidos a muchos de los tipos de depresión existentes.

Aquellas pacientes que sufren de trastorno disfórico premenstrual pueden sentirse ansiosas, enojadas o deprimidas. Tienen una gran facilidad de llanto y pueden presentar déficits de concentración y preocupación por que todo el mundo esté enfadado con ellas. Al mismo tiempo, es posible la manifestación de ciertos problemas físicos como dolores de cabeza, corporales, cólicos y sensibilidad en los senos.

Sus síntomas pueden aparecer una semana antes de la menstruación, aunque en algunos casos pueden aflorar con antelación y desaparecen por completo una vez que comienza la regla. Este trastorno puede ocurrir en algún momento de su vida a partir de la pubertad.

5. Trastorno de desregulación destructiva del estado de ánimo

Este es un trastorno relativamente nuevo que ha aparecido por primera vez en el DSM-5 en 2013. El trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo es un tipo de depresión en la que los niños están persistentemente irritables, enojados o molestos. Suelen tener rabietas intensas que son desproporcionadas con respecto a la situación que están viviendo.

Como todas y todos sabemos es normal que los niños se enfaden a veces, pero, los niños con trastorno de desregulación destructiva del estado de ánimo pasan la mayor parte del día irritables o enfadados. Esta irritabilidad crónica se entremezcla con ataques de ira que aparecen con poca o ninguna provocación.

Los síntomas más frecuentes son los siguientes:

  • Tienen berrinches severos y frecuentes que pueden ser verbales (como, gritos o conductuales (como, pegar a alguien otirar objetos).
  • Estos accesos de ira no son consistentes con la edad del niño
  • El estado de ánimo entre los los accesos de ira es irritable o ensafado.

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6. Otros tipos de depresión

Por ultimo, quiero mencionar algunos otros tipos de depresión que se pueden diagnosticar, pero, en los que no entraremos debido a que son más técnicos y no tan relevantes: trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento, otro trastorno depresivo especificado, trastorno depresivo debido a otra afección médica y otro trastorno depresivo no especificado.

Cualquiera de los diferentes tipos de depresión mencionados anteriormente se da con mucha más frecuencia de lo que podamos imaginar. Todos ellos pueden causar una importante pérdida en la calidad de vida, tanto en la del paciente como en la de sus personas queridas y, en algunos de los casos, puede traer consecuencias catastróficas e irreversibles. El tratamiento a tiempo puede solucionar estos trastornos y, como psicólogos, podemos ayudar a que vuelvan a disfrutar de la vida tal y como se merecen.

¿Un ser querido tiene depresión? Entonces, comparto contigo un artículo en el que hablo sobre cómo ayudar a mi amigo, pareja o familiar con depresión.

Te dejo con esta imagen que resume los diferentes tipos de depresión:

7. Referencias bibliográficas

  1. American Psychiatric Association. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  2. Smith, K. (2014). Mental health: A world of depression. Nature 515, 180–181. doi: https://doi.org/10.1038/515180a
  3. Tiller, J. (2013). Depression and anxiety. The Medical Journal of Australia, 199(6): S28-S31. doi: 10.5694/mja12.10628
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Iratxe López Fuentes

Soy Iratxe López, Doctora cum laude en Psicología por la Universidad de Deusto y Psicóloga Clínica. Además, cuento con la Habilitación Sanitaria, lo que me permite ejercer como Psicóloga Clínica. Por último, me gustaría destacar que tengo la gran suerte de ser la directora del Centro Iratxe López Psicología.

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