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Agotamiento emocional: ¿Cómo actuar?

mujer que sufre agotamiento emocional

Actualizado el 27/12/2222 por Dra. Iratxe López. Psicóloga Clínica

En este artículo hablamos sobre agotamiento emocional, sensación, que por desgracia, está presente en muchas personas hoy en día. Revisaremos en qué consiste el agotamiento emocional, sus causas, señales a las que tenemos que estar atentos, qué hacer ante el agotamiento emocional, cómo prevenirlo, y finalmente, dedicaremos un apartado a las personas que pueden llegar a agotarnos emocionalmente.

1. ¿Qué es el agotamiento emocional?

El agotamiento emocional ocurre cuando nos sentimos agotados mentalmente debido al estrés acumulado. Este estrés puede venir del ámbito laboral, familiar o de cualquier otro aspecto de nuestra vida. Además, afecta a cómo funcionamos en nuestro día a día y cómo nos relacionamos con otras personas.

Sientes que has colapsado en tu interior y que ya no puedes más.  

Por eso, es importante que prestes atención a las señales porque antes de llegar a tu límite, tu cuerpo y tu mente han estado avisándote de que vas camino que te lleva al agotamiento emocional. Tanto si has sabido ver las señales, como si ya estás sumergido en ese cansancio mental, es importante que trabajes para averiguar cuáles son las causas o las personas que han contribuido a tu agotamiento. De esta forma, tendrás una idea más clara de qué hacer si ya lo sufres, qué hábitos de vida puedes llevar para prevenirlo o si necesitas contar con ayuda profesional. Empecemos por el principio. 

2. ¿Cuáles son las causas del agotamiento emocional?

Lo primero que quiero decirte es que las causas no siempre son las mismas para todas las personas. Es decir, una situación que para alguien puede ser tremendamente estresante, para otra puede ser una situación manejable. Por lo general, el agotamiento emocional ocurre después de un largo período de estrés constante. Y, como decía antes, la fuente de estrés variará de una persona a otra.

Una vez aclarado lo anterior, hay algunos temas comunes que actúan como causas de agotamiento emocional para muchas personas. Por ejemplo, las situaciones en las que las que la persona siente que no tiene control pueden acabar generando agotamiento. O cuando llevamos un estilo de vida en el que el autocuidado brilla por su ausencia.

Algunos de los desencadenantes más comunes del agotamiento emocional incluyen:

  • Trabajos en los que hay mucha presión y exigencia
  • Hacer jornadas laborales muy largas
  • Tener un bebé o estar inmerso en la crianza
  • Cuidar a una persona dependiente
  • Padecer una enfermedad crónica
  • Tener dificultades económicas

Al final te acostumbras a vivir de esta manera y mecanizas toda tu rutina llegando a creer que todo está normal. Todo menos cuidar de ti. En medio de tanto estrés, ¿Cómo puedes darte cuenta de que estás sufriendo o que vas por el camino de sufrir cansancio emocional? 

3. Señales de alerta de agotamiento emocional

Muchas veces pensamos que el agotamiento emocional es algo que aparece en nosotros sin previo aviso. Pero esto no es cierto, nuestro cuerpo (que suele darse cuenta de las cosas antes que nuestra mente) nos da señales de advertencia de que ese agotamiento esta cerca. Lo que suele ocurrir es que no prestamos atención a nuestra e ignoramos esas señales. Por lo tanto, es importante que estemos atentos a nuestro cuerpo y lo que nos trasmite.

El primer síntoma que da la cara es el más evidente: el cansancio, la debilidad y la pesadez en tu actividad diaria. Eso debería de hacerte encender el piloto rojo de emergencia. 

Los síntomas pueden variar de unas personas a otras en función del grado de agotamiento, pero, normalmente lleva una carga de frustración en la persona agotada. Pierdes el interés y el entusiasmo por hacer cosas; sobre todo las que antes te gustaban y con las que disfrutabas. Quizás, por eso ya no te dedicas tiempo porque “Total para qué» o “Si no tengo tiempo». 

Esa falta de energía te dificulta hacer actividades normales y te vuelve más irritable con todo el mundo, hasta con las personas que te rodean. Son muy frecuentes los cabreos constantes sin venir a cuento, pero tienes tal nivel de colapso que no eres capaz de gestionar nada. Cuando llegas a este punto, te preguntas, «¿Qué me ha pasado para estar así? 

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4. ¿Qué hacer si sufres agotamiento emocional?

El primer paso es parar y descansar. En algún momento hay que hacerlo. Es necesario reflexionar sobre qué te ha llevado a ese agotamiento y cómo evitar caer en el mismo patrón en un futuro. Mirar hacia dentro y no hacia afuera. Estar pendiente de ti y de tus necesidades. Dicho así suena fácil y es verdad que no lo es. No es tan sencillo como decir cambio de pensamientos y listo. Si fuera así, no habrías llegado al agotamiento. Comparto contigo algunas preguntas que puedes hacerte a ti mismo para poner el foco en ti:

  • ¿Qué necesito en este momento? ¿Aquí y ahora?
  • ¿Qué tareas o actividades puedo eliminar de mi vida que no me aportan, pero si me desgastan mucho?
  • ¿Qué cosas me dan paz?
  • ¿Qué es lo peor que puede pasar si elimino esta tarea concreta? ¿O si se me olvida algo?
  • ¿Puedo establecer una lista de prioridades y eliminar lo que no son prioridades para mí?
  • ¿Hay alguna persona que me esté consumiendo mucha energía?
  • ¿Qué me está pidiendo mi cuerpo?

Te dejo aquí algunas otras preguntas que pueden ayudarte a colocar el foco en ti. La idea es que imprimas la imagen y vayas contestando.

preguntas para responder si sufres agotamiento emocional

Por otro lado, nuestro cuerpo es sabio y muchas veces, se da cuenta de las cosas antes que nuestra mente. Por eso, prestar atención a tu cuerpo, puede ser una muy buena idea. Simplemente con hacer algunos ejercicios de relajación o respiración ya estarás dirigiendo la atención hacia el mismo y te va a ayudar a conectar con él.

Pide ayuda. Parece simple, pero, a veces, no lo es tanto. Muchas personas tienen dificultades para pedir a los demás. Si este es tu caso, trata de indagar de dónde nace esta dificultad. ¿Qué me ha pasado o qué experiencias he vivido que ahora me cuesta pedir ayuda? Quizás, puedas empezar por algo pequeño. Pedir una ayuda pequeña y a alguien cercano, podría ser más fácil para ti que pedir ayuda a alguien con quien no tengas tanta confianza.

Poner límites es esencial para todas las personas. De hecho, es muy probable que la falta de límites sea la que te haya llevado a esta situación. Decir no, es esencial y es una forma de cuidar nuestra salud mental.

5. Prevención del agotamiento emocional

El aliado del agotamiento emocional es la multitarea. Así que haz una cosa cada vez. Llevar muchas para adelante no es una buena idea y no se puede estar en todos los sitios a la vez. Si te cuesta centrarte en una sola cosa, prueba a practicar la meditación o el mindfulness. Son disciplinas que te enseñan a trabajar el momento presente. 

Así que descansa, duerme unas 8 horas y aléjate de todo lo que te sobre estimule. Trata de disfrutar cada momento y alimentarte bien porque, aunque parezca algo insignificante, la alimentación y el estado mental están muy relacionados. 

6. Personas que agotan emocionalmente

No podía terminar este artículo sin hablar de los personas que nos agotan emocionalmente. Muchas veces el estado de agotamiento al que llegas te lo produce gente de tu alrededor a la que no puedes evitar (familia, compañeros de trabajo o la propia pareja) y por más que intentes hacer todo lo anterior, te producen tal nivel de absorbimiento de energía que no lo puede compensar ningún método como los anteriores. La única manera de hacerlo es tomando distancia emocional.

A las personas que agotan mentalmente se les conoce como vampiros emocionales. Son personas manipuladoras que con su comportamiento quieren enturbiar tu estado optimista. De hecho, lo consiguen. Se presentan ante ti como víctimas, pero, realmente la víctima acabas siendo tú. Lo que pasa es que este tipo de personas necesitan a una víctima a quien responsabilizar de sus problemas. Suelen tener una visión catastrofista de la vida, por lo que, hagas lo que hagas, van a tener siempre un drama que los acompaña. 

Una pena que va a ser siempre peor que la tuya. Por eso, necesitan un contenedor (ósea tú) donde verter su basura, aunque tú estés peor que él, pero no lo verá así porque se ve siempre como la víctima. De ahí, la exigencia de que estés siempre para todo. Si no lo haces, te chantajeará con comentarios como que eres egoísta, que están siempre solos, etc. Y ahí empieza tu agotamiento. 

Olvídate de decirles algo o hablar con ellos para hacerles entrar en razón. Recuerda que siempre se ven como víctimas y no van a reconocer nada más que su drama. Aléjate emocionalmente.

Por otro lado, es importante también tener en cuenta que en algunas ocasiones nosotros mismos nos podemos colocar en una posición en la que intentamos rescatar a los demás responsabilizándose de los problemas ajenos, pero olvidándose de nuestro propio cuidado. Esto se llama, comúnmente, síndrome del salvador.

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7. ¿Cómo alejarse emocionalmente de un vampiro emocional?

Para desvincularte de estas personas, tienes que ser firme y poner límites para que no te cueste la salud. Es un trabajo en gran medida interno en el que, si no tienes las herramientas adecuadas, puedes acudir a un psicólogo para que te ayude a trabajarlas. Porque las personas que agotan emocionalmente tienen un fuerte poder y no se suelen darse por vencidas. 

8. Referencias bibliográficas

  1. Hülsheger, U., Alberts, H., Feinholdt, A. y Lang, J. (2013). Benefits of mindfulness at work: The role of mindfulness in emotion regulation, emotional exhaustion, and job satisfaction. Journal of Applied Psychology, 98(2), 310–325.
  2. Ito, J. y Brotheridge, C. (2003). Resources, coping strategies, and emotional exhaustion: A conservation of resources perspective. Journal of Vocational Behavior, 63(3), 490-509.
  3. Michielsen, H., Willemsen, T., Croon, M., de Vries, J. y Van Heck, G. (2007). Determinants of general fatigue and emotional exhaustion: a prospective study. Psychology & Health, 19(2), 223-235.
  4. Moon, T. y Hur, W. (2011). Social Behavior and Personality: An international journal, 39, 8, 1087-1096.
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Iratxe López Fuentes

Soy Iratxe López, Doctora cum laude en Psicología por la Universidad de Deusto y Psicóloga Clínica. Además, cuento con la Habilitación Sanitaria, lo que me permite ejercer como Psicóloga Clínica y ver pacientes. He atendido pacientes con diferentes dificultades psicológicas y emocionales, como, problemas de autoestima, ansiedad, depresión, duelos, problemas de conducta, dificultades en las relaciones sociales... Por último, me gustaría destacar que tengo la gran suerte de ser la directora del Centro Iratxe López Psicología.

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