El dilema de vivir en el momento presente o planear el futuro

El dilema de vivir en el momento presente o planear el futuro

Si la partida fue en el pasado y la llegada es en el futuro, entonces el camino es el presente, y no hay nada espiritualmente más difícil o espiritualmente más gratificante que aprender a vivir en el presente. – Leon Wieseltier –

Vive en el momento presente, dicen. Disfruta el presente, dicen. Esto tiene mucho sentido, ¿verdad? El pasado ya pasó, y el futuro aún está por suceder, entonces ahora es lo real. Sin embargo, la mayoría de nosotros pasamos el presente absortos en el pasado o mirando hacia el futuro.

Haz lo que quieras cuando quieras… o no lo hagas

Vivir en el momento presente no significa hacer lo que quieras cuando quieras. Vivir el momento presente significa estar saboreando momentos que estás viviendo. Es disfrutar estando completamente presente durante una conversación, tomando el sol sin preocuparse por el día de mañana o la próxima semana, viendo el amanecer y disfrutando del sonido de los pájaros.

Pero vivir en el momento presente requiere también que tengamos esperanzas y sueños. No hablo de las esperanzas y sueños con los que obsesionarnos en cada minuto de todos los días, sino que hablo de algo que nos mantiene en marcha; algo que nos mantiene caminando y que nos hace trabajar. Si no tenemos nada por lo que trabajar, tendemos a sentirnos poco útiles. Entonces… vivir en el momento presente o planear el futuro.

Tomemos como ejemplo viajar, por ejemplo. Ahora mismo podría dejar mi trabajo y tomar el próximo vuelo a algún país exótico, o podría esperar un poco, ahorrar algo de dinero, preparar mí maleta, no apresurarme hacia ningún lado, y disfrutar del proceso de planificación del viaje.

La opción espontánea de dejar ahora mismo mi trabajo e irme mañana a ese país, puede resultar más emocionante a corto plazo, pero ¿cuál te da más tranquilidad?

Supongo que la respuesta a esta pregunta depende, en gran medida, de qué tipo de persona eres. Algunas personas no tienen reparos en hacer las cosas por impulso; a otros nos gusta adoptar un enfoque más estratégico. No hay una manera correcta o incorrecta de hacer las cosas.

¿Existe la excesiva planificación?

Sin embargo, en esta escala de espontaneidad existe en el otro extremo de la escala: la excesiva planificación. Demasiada planificación nos hace comenzar a cuestionarnos a nosotros mismos; si es lo que realmente queremos; si deberíamos estar haciendo otra cosa en su lugar; si realmente podemos llevarlo a cabo, etc.

Nos vemos obligados a pensar en el futuro en casi todas las situaciones. Si seguimos con nuestro ejemplo del viaje: ¿Tendré dinero para visitar tal sitio? ¿A dónde iré después? ¿Cómo voy a ir de A a B? ¿Qué tendré para cenar hoy? Es imposible vivir en el momento presente cada segundo de cada día. A veces tenemos que hacer cosas que no queremos. A veces tenemos que considerar a otras personas. Son dos caras de una misma moneda:

Presente y espontaneidad – Futuro y planificación

Entonces, ¿cuándo debemos vivir en el momento presente o planear el futuro? 

Es complicado dar una respuesta a esta pregunta y depende de lo que quieras lograr. Los sueños y las metas son importantes para llevarnos de una etapa de nuestras vidas a la siguiente. No obstante, estas metas no tienen sentido si estás deseando que llegar a ellas, sin disfrutar del viaje. Ningún objetivo tiene sentido, si no estás disfrutando el viaje.

¿Y qué pasa si fracasas? ¿Qué pasa si no alcanzas tus metas? Bueno, lo cierto es que si vives en el momento presente, es menos probable que tu mundo se derrumbe a tu alrededor si tus sueños no se vuelven realidad porque no son lo único que han hecho que tu vida valga la pena. ¡El viaje también ha merecido la pena!

¿Por qué es bueno que te concentres en vivir el momento presente en lugar de planificar tu futuro en exceso?

  1. El momento presente es el único momento que puedes controlar ahora

    No importa cuánto planifiques, nunca sabrás con certeza cómo se desarrollará la vida. Solo lo sabrás cuando ese momento llegue. El momento que experimentas ahora es el único momento que puedes controlar. Puedes elegir disfrutar del momento presente o puedes elegir odiar el momento presente. También puedes optar por ignorar por completo el presente y desperdiciarlo. Además, la planificación del futuro no te evadirá del presente. Puede ayudarte a lograr tus objetivos, pero no mejorará tu calidad de vida en el presente. La planificación no te garantizará el resultado que deseas en el futuro. Entonces, me pregunto: ¿por qué no aceptar lo que podemos controlar ahora?

  2. Cada momento es un regalo

    No hay garantía sobre la cantidad de momentos que experimentarás. Nuestros próximos momentos no están garantizados: unas últimas Navidades, una conversación con esa vieja amiga, degustar un plato especial, etc. ¿por qué no aprovechar el momento en el que estamos? Resulta muy sencillo que esta idea de finitud se nos olvide, si estamos planeando constantemente la siguiente etapa de nuestra vida. Planifica cuando sea necesario, pero no a expensas del momento presente.

  3. Estar presente ayuda a reducir el estrés

    Pensar demasiado en el futuro y el pasado, a menudo, son causas de estrés. Aunque un poco de estrés puede ser beneficioso, el estrés crónico causado en parte por no vivir en el momento presente, puede ser perjudicial para la salud mental, física y emocional de una persona. La planificación excesiva puede ocasionar estrés innecesario. Probablemente no puedas permitirte el lujo de meditar cinco horas al día y en tu vida sea necesario que planifiques el futuro, pero la implementación de pequeños cambios en tu vida debería ayudarte a reducir el estrés. Observa qué es lo que estás experimentando cuando tu mente comienza a enfocarse en el futuro en lugar de vivir el momento presente. Pregúntate si este proceso de pensamiento es necesario. La simple conciencia y el reconocimiento de tus pensamientos te ayudarán a estar más presente. Si quieres saber más acerca del estrés, puedes leer este artículo del blog: Conocer los síntomas y causas del estrés, para aprender a manejarlo.

  4. Los planes, a menudo, no ocurren de la manera que deseas o esperas

    Esto es una realidad. ¿Cuántas veces has intentado planear algo pero no salió como tú querías? ¿Cómo reaccionaste cuando las cosas no salieron como esperabas? ¿Te enfadaste o aceptaste la situación y la comprendiste? Los planes fallan. Esto forma parte de la vida. Intentar planificar cada paso de tu vida no solo es imposible, sino que probablemente no sea saludable para ti. Cuanto más planees, más probabilidades tendrás de irritarte o alterarte cuando esos planes no se concretan como esperabas. No estoy sugiriendo que dejes de planificar porque el plan fracasará, lo que te propongo es que dejes que la vida siga su curso. Haz planes si eso es útil para ti, pero no pierdas de vista el momento presente. Si tus planes no funcionan como quieres, trata de aceptarlos.

  5. Vivir en el presente te hará más feliz

    Vivir en el presente es uno de los mejores métodos para alcanzar la felicidad en tu vida. Sin profundizar en todos los datos e investigaciones disponibles, se está descubriendo que vivir en el presente es una de las claves más influyentes para el bienestar. Demasiada planificación a largo plazo evitará que disfrutes de la belleza del presente.

Encuentra un equilibrio entre vivir en el momento presente o planear el futuro. 
En esta búsqueda de planificación, no te olvides de dónde se encuentra el presente.

¿Qué has decidido? Vivir en el momento presente o planear el futuro… ¡Escribe tu respuesta en los comentarios!

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