Sé amable contigo misma: La importancia de practicar el auto-cuidado

Sé amable contigo misma: La importancia de practicar el auto-cuidado

¿Cuándo fue la última vez que te tomaste el tiempo necesario para de hacer algo bueno por y para ti? Si eres como muchas personas, es posible que hayas estado demasiado ocupada para dormir las horas necesarias, prepararte una buena comida o, simplemente, para relajarte. En otras palabras, muchas de nosotras podemos encontrar que no tenemos suficiente tiempo para practicar el auto-cuidado. Sin embargo, el auto-cuidado es una forma importante de mantener nuestro bienestar y nos permite ser más resistentes al estrés. En este post hablaré sobre qué es el auto-cuidado, qué es el pseudo auto-cuidado, las formas de practicar el auto-cuidado y algunas preguntas clave.

¿Qué es el auto-cuidado?

El auto-cuidado o cuidado personal es el compromiso hacia una misma de elegir constantemente actividades y situaciones que nos hagan sentir saludables y bien con nosotras mismas.

Antes, el auto-cuidado era visto como el cuidado de la salud física únicamente. Ahora, sin embargo, se entiende que el bienestar físico está directamente relacionado con el bienestar emocional, y que ambos están conectados con el bienestar psicológico. En otras palabras, el auto-cuidado es holístico. Y es algo que puedes aplicar a todas las áreas de tu vida, desde la laboral, hasta la familiar o social.

Es un error considerar que cuidarse a una misma es egoísta. Mientras más energía tengas y mejor sea tu salud, más podrás ayudar adecuadamente a los demás. Encontrarse mal debido a que no nos tomamos momentos de descanso, o estar exhausta y tensa todo el tiempo, en realidad no ayuda a nadie.

El auto-cuidado incluye, por lo tanto, la salud física, emocional y psicológica. La salud física consiste en tomar la decisión consciente de llevar una dieta saludable, practicar ejercicio regularmente, buenos hábitos de sueño y buena higiene personal. También implica buscar profesionales de la salud cuando sea necesario, como médicos, dentistas y profesionales de la salud mental.

La salud emocional pasa por tomarse el tiempo necesario para escuchar cómo te sientes y experimentar y respetar tus emociones. También se trata de encontrar tiempo para llorar cuando es necesario, y también de encontrar el tiempo para la risa y el disfrute. Significa esforzarse por ser honesta cuando nos preguntan cómo nos sentimos. 

Por último la salud psicológica está estrechamente relacionada con la salud emocional, e incluye vigilar tus niveles de estrés y no dejar que se eleve en exceso. Implica tomar decisiones que te lleven a sentirte conectada con las demás personas, es decir, mantener una vida social saludable con personas que te respetan y apoyan. Y finalmente, implica tener una autoestima sana y mostrar compasión hacia una misma.

 Los acontecimientos negativos, a veces, son inevitables en la vida. Pero, el auto-cuidado es una forma de fortalecerse a una misma, encontrar la forma para estar lista cuando lleguen los acontecimientos negativos (Sara Black McCullough).

Cuidado con el pseudo auto-cuidado

Con pseudo auto-cuidado me refiero a aquellas actividades que parecen ser auto-cuidado, pero no lo son. Tomemos el ejemplo de ir de compras. Imagina que has estado deprimida un par de semanas y decides ir de compras. Probablemente, experimentarás cierta euforia y mejorará tu estado de ánimo momentáneamente. El problema aquí es que tendemos a reemplazar el auto-cuidado sano con pseudo auto-cuidado. El pseudo auto-cuidado solo puede brindarnos alivio temporal porque no aborda o explora la raíz del estado de ánimo deprimido u otro síntoma preocupante.

Cómo puedes practicar el auto-cuidado

Comparto a continuación algunas formas mediante las cuales puedes integrar el auto-cuidado en tu vida diaria.

1. Elige la opción más saludable la mayor parte del tiempo.

Es muy difícil sentirse bien psicológicamente o tener la energía para disfrutar de la vida si te sientes mal físicamente, por lo que este punto es muy importante. Un estilo de vida saludable incluye comer una dieta que te brinda energía y vitalidad. También incluye hacer ejercicio regularmente. No se trata de ser dura con una misma, sino de tomar decisiones saludables la mayor parte del tiempo.

2. Reconoce y honra tus propias necesidades.

Aún hoy en día, algunas personas confunden el auto-cuidado con ser egoístas. Cuando lo cierto es que en primer lugar deben ser atendidas tus necesidades antes de poder ayudar a los demás.  Lo mismo ocurre si en un avión hay una emergencia, que te recomiendan ponerte en primer lugar la máscara de oxigeno, antes de ayudar a otros.

Es importante ser honesta contigo misma acerca de cuáles son tus necesidades: ¿necesitas una noche sola? ¿Necesitas apagar tu móvil durante un día?

3. Establece límites y di no a lo que no quieres.

Los límites son realmente la herramienta más importante cuando se trata de practicar el auto-cuidado. Es muy importante reconocer tus límites y mantenerte fiel a ellos. Decir que no a los demás puede ser difícil al principio. Pero, se puede hacer de forma agradable, y con el tiempo se vuelve más fácil, sobretodo cuando te das cuenta de que recuperas la energía y el tiempo que te corresponde por derecho. Recuerda, cada vez que dices que no a algo que realmente no quieres hacer, estás creando tiempo para aquello que realmente deseas.

4. Suelta lo que ya no te sirve.

Al dejar de lado lo que no es importante para ti en la vida, creas más tiempo para lo que valoras. Puede tratarse de hobbies que haces porque tus amigos te lo piden o grupos a los que te uniste, pero, a los que ahora vas solo por obligación. Pregúntate si esto te hace sentir bien. Y si no te hace sentir bien, ¿qué preferirías estar haciendo?

Tampoco es bueno aferrarse a las personas. Si, realmente, no quieres a alguien en tu vida, deja que se vaya. Si esto te resulta difícil, puedes hablar con un psicólogo, para que te ayude a identificar qué es lo que realmente te da miedo y cómo manejar la transición de la mejor manera posible.

También es importante prestar atención a los “debería”. Cualquier cosa que hagas porque “deberías” es algo que estás haciendo por culpa u obligación, no por auto-cuidado..

5. Establece metas alcanzables y trabaja constantemente para alcanzarlas.

Tener propósitos en la vida es un acto de auto-cuidado y según los psicólogos os que estudian la felicidad es unos de los pilares de la felicidad. Las metas nos mantienen constantemente preguntándonos qué es lo que queremos y trabajando para alcanzarlo. Las metas no tienen que ser necesariamente grandes o ambiciosas. Puedes establecer pequeñas metas todos los días.

6. Cultivar relaciones de apoyo.

Sabemos que sentirnos conectados con los demás es un elemento muy importante para una buena salud mental. Las relaciones importan, y mucho. Elige tu red de apoyo con cuidado y dedícales tiempo. Es mejor tener algunos buenos amigos que muchos conocidos. Si te interesa leer más a cerca del apoyo social que recibes, puede leer este artículo del Blog titulado ¿Recibes el apoyo social que necesitas?

7. Escúchate a ti misma.

El cuidado personal implica vivir una vida para nosotras mismas en lugar de cumplir los deseos de los demás. Descubre quién eres y cuáles son tus valores y creencias. Pasar algún tiempo a solas cada semana es una forma de ponerte en contacto con lo que realmente estás pensando. 

De vez en cuando, puedes hacerte preguntas que te ayuden a mantenerte en contacto contigo misma, como por ejemplo:

  • ¿De qué actividades agradables he disfrutado esta semana? ¿Qué cosas nuevas me gustaría probar?
  • ¿Cuándo me siento más alegre y enérgica?
  • ¿Quién me hace sentir conectada a los demás y cómo puedo tener más tiempo para estar con esa persona?

8. Aceptar ayuda.

A veces, el mejor cuidado personal de todos es dejar que otras personas nos ayuden. Aprender a recibir ayuda y a delegar en los demás son pilares fundamentales del auto-cuidado. También implica comunicar a otras personas nuestros sentimientos y necesidades cuando nos encontramos mal.

Algunas preguntas clave

Reflexionar sobre las siguientes preguntas puede ayudarte a asegurarte de que incluyes el auto-cuidado en todas las áreas de tu vida. Además, estas preguntas son una forma de monitorear que estamos practicando el auto-cuidado. 

  • ¿Es esta una elección que muestra respeto y amabilidad hacia mi misma?
  • ¿Me siento cómoda con esta elección?
  • ¿Es esto lo mejor para mí? Si no lo es, ¿qué es lo mejor para mí?
  • ¿Es esto lo que realmente quiero para mí? ¿Me trae una sensación de tranquilidad y alegría?
  • ¿Esta decisión o acción me hace sentir positiva y avanzar?
  • ¿Qué otra opción, objetivo o acción podría tomar en esta área de mi vida que me ayudaría a sentirme mejor conmigo misma?

Mi consejo es que te plantees estas preguntas en todas las áreas de tu vida:

  • Salud y bienestar
  • Relaciones románticas
  • Vida familiar
  • Amistades y vida social
  • Trabajo
  • Dinero
  • Espiritualidad
  • Ocio y aficiones

Finalmente, me gustaría terminar hablando de nuevo sobre la importancia de permitirnos recibir ayuda. Todas tenemos momentos en nuestra vida en los que nos cuesta practicar el auto-cuidado.

Si no te sientes cómoda hablando sobre ello con una amiga o con tu pareja, considera la posibilidad de buscar ayuda de un psicólogo, ya que, te ayudará a comprender por qué o para qué tienes esa lucha con el auto-cuidado y puede ayudarte a identificar y cambiar cualquier creencia fundamental que te esté dificultando el auto-cuidado.

Si quieres seguir leyendo otros artículos del Blog, te recomiendo leer el artículo titulado: Sentirse perdido en la vida: Una oportunidad de aprendizaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.