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Trastorno de apego reactivo en niños y adolescentes

Una persona que ha roto una caja de cartón y a la que se le ven los ojos para escenificar el apego reactivo.

Publicado:

17 de junio de 2025

Actualizado:

27 de junio de 2025

Autor:

Dra. Iratxe López Fuentes

Fact Check

El trastorno de apego reactivo es una condición que afecta la capacidad del niño para formar vínculos emocionales y relaciones saludables con los demás. Está claro que este es un tema de vital importancia.

Por ello, en este post, vamos a explorar en profundidad qué es este trastorno, sus causas, síntomas y cómo se puede tratar. ¿Te gustaría saber cómo reconocer este trastorno en niños y adolescentes? ¿Has tenido alguna experiencia relacionada con este trastorno?

¡Sigue leyendo!

1. ¿Qué es el trastorno de apego reactivo?

El trastorno de apego reactivo afecta a la capacidad del niño para formar vínculos emocionales y relaciones saludables con los demás. Es una condición grave que se desarrolla en niños y adolescentes como resultado de una atención negligente o de maltrato durante los primeros años de vida.

Estos niños a menudo muestran comportamientos inhibidos y emocionalmente retraídos hacia sus cuidadores y otras personas, lo que acaba generando graves consecuencias para su desarrollo emocional y social.

En esencia, el trastorno de apego reactivo se manifiesta cuando un niño no establece una relación segura y estable con sus cuidadores principales, lo cual es fundamental para un desarrollo emocional y psicológico saludables. Sin el desarrollo de estos vínculos tempranos, los niños pueden tener dificultades para confiar en los demás y desarrollar relaciones significativas.

Infografía de la Dtra. Iratxe López Psicología sobre el apego reactivo.

2. Causas del trastorno de apego reactivo

El trastorno de apego reactivo se desarrolla principalmente debido a la falta de un ambiente de cuidado estable y afectuoso durante los primeros años de vida. A continuación, te cuento las principales causas asociadas a este trastorno:

  • Negligencia emocional: La falta de respuesta a las necesidades emocionales del niño, como consuelo, afecto y atención, contribuyen al desarrollo del trastorno de apego reactivo. Los niños que no reciben una atención emocional adecuada pueden sentirse desamparados y desarrollar dificultades para formar vínculos seguros.
  • Abuso físico o emocional: Los niños que sufren abuso, ya sea físico o emocional, pueden desarrollar el trastorno de apego reactivo. El abuso genera un ambiente de miedo e inseguridad, impidiendo que el niño desarrolle una relación de confianza con sus cuidadores.
  • Cambios frecuentes de cuidadores: La falta de continuidad en los cuidadores principales (como en el caso de niños que pasan por múltiples hogares de acogida o instituciones) puede impedir el desarrollo de vínculos afectivos estables y seguros.
  • Institucionalización: Los niños que crecen en instituciones donde el cuidado es impersonal y no consistente pueden desarrollar el trastorno de apego reactivo. La falta de una figura de apego estable en estos entornos es un factor crítico.

3. Factores de riesgo del trastorno de apego reactivo

Identificar los factores de riesgo del trastorno de apego reactivo es crucial para prevenir su desarrollo y ofrecer un entorno más seguro y estable para los niños y adolescentes. Estos factores de riesgo acaban creando un ambiente desfavorable que impide el establecimiento de vínculos afectivos seguros y saludables.

A continuación, te cuento algunos de los principales factores de riesgo asociados con el trastorno de apego reactivo:

  • Entornos caóticos o inestables: Crecer en un hogar con altos niveles de conflicto, violencia doméstica o adicciones puede aumentar el riesgo de desarrollar el trastorno de apego reactivo. La inestabilidad en el entorno impide que el niño se sienta seguro y protegido.
  • Privación social y sensorial: Los niños que no tienen suficientes oportunidades para interactuar y conectarse con los demás pueden estar en mayor riesgo. La privación de estímulos sociales y sensoriales puede afectar negativamente el desarrollo emocional y social del niño.
  • Condiciones de salud mental en los cuidadores: Los cuidadores con problemas de salud mental, como depresión, trastornos de ansiedad o trastornos de personalidad, pueden tener dificultades para proporcionar el cuidado emocional y físico necesario para un desarrollo saludable del niño.
  • Ausencia de una figura de apego: La ausencia prolongada de una figura de apego estable, como en el caso de padres que están frecuentemente ausentes debido a trabajo o viajes, también contribuye al desarrollo del trastorno de apego reactivo.

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Dra. Iratxe López

4. Síntomas del trastorno de apego reactivo

El trastorno de apego reactivo se manifiesta a través de diversos síntomas que reflejan las dificultades del niño para formar vínculos emocionales saludables con sus cuidadores y otras personas. Te cuento los principales síntomas de este trastorno:

  • Afecto positivo o sonrisa limitados: Los niños con este trastorno suelen mostrar una expresión facial seria y rara vez sonríen o exhiben alegría.
  • Irritabilidad inexplicable: Pueden tener episodios de irritabilidad sin una causa aparente.
  • Conducta triste, temerosa o inhibida: Es común que estos niños parezcan tristes, temerosos o excesivamente inhibidos, especialmente en presencia de sus cuidadores.
  • Falta de respuesta al consuelo: Cuando están angustiados, los intentos de los adultos por consolarlos no suelen ser efectivos.
  • Auto-consuelo: En lugar de buscar consuelo en sus cuidadores, estos niños tienden a tranquilizarse a sí mismos y a veces se calman más fácilmente cuando están solos.
  • Falta de reacción a la interacción social: Pueden no responder a los intentos de los cuidadores de interactuar con ellos, como no reaccionar cuando se les coge o no participan en juegos interactivos como «cucú».
  • Desinterés por los demás: Los niños con trastorno de apego reactivo a menudo no muestran interés o no miran a otras personas a su alrededor.

5. Criterios diagnósticos del trastorno de apego reactivo según el DSM-5

Antes de contarte cuáles son los criterios para diagnosticar este trastorno quiero explicarte brevemente qué es el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Es una guía que se utiliza en psicología y psiquiatría para diagnosticar y clasificar los trastornos mentales. Una vez aclarado esto, vamos a ver los criterios diagnósticos.

  1. Comportamiento inhibido y emocionalmente retraído: El niño rara vez o nunca busca consuelo cuando está angustiado. Además, rara vez o nunca responde al consuelo cuando está angustiado.
  2. Perturbaciones sociales y emocionales persistentes: Poca o nula respuesta social y emocional hacia los demás. Sus emociones positivas son limitadas. Tiene episodios de irritabilidad, tristeza o miedo inexplicables.
  3. Experiencias de cuidado insuficiente: El niño o adolescente ha sufrido negligencia social o emocional extrema, donde las necesidades básicas de consuelo, estímulo y afecto no han sido atendidas. Además, hay cambios repetidos de cuidadores principales que impiden la formación de vínculos estables (por ejemplo, cambios frecuentes en hogares de acogida).
  4. Evidencia de que el cuidado insuficiente es la causa del comportamiento alterado: Se supone que los comportamientos descritos en el punto 1 comenzaron después de la falta de cuidados adecuados según lo descrito en el punto 3.
  5. No se cumplen los criterios para el trastorno del espectro autista: Los síntomas no pueden explicarse mejor por un trastorno del espectro autista. Es decir que, si un trastorno del espectro autista explica mejor todos estos síntomas, entonces, no se diagnosticara trastorno de apego evitativo.
  6. Edad de inicio: El niño debe al menos nueve meses.
  7. Criterio de duración: El trastorno debe ser evidente antes de los cinco años.

6. Tratamiento del trastorno de apego reactivo

El tratamiento del trastorno de apego reactivo se centra en ayudar a los niños a desarrollar vínculos emocionales saludables con sus cuidadores. Dado que este trastorno suele diagnosticarse en niños muy pequeños, las intervenciones incluyen tanto al niño como a sus cuidadores actuales.

Aquí se describen las principales estrategias terapéuticas utilizadas, aunque habrá que ver muy bien cuáles son las necesidades de cada caso particular.

6.1. Terapia individual

La psicoterapia puede ser beneficiosa tanto para el niño como para los padres. Este tipo de terapia ayuda al niño a expresar sus emociones y a desarrollar habilidades de regulación emocional.

En algunos casos, también se incluye a los padres para enseñarles cómo responder de manera más efectiva a las necesidades emocionales de su hijo.

6.2. Terapia familiar

La terapia familiar es crucial para tratar el trastorno de apego reactivo. Esta terapia se enfoca en mejorar la comunicación y las interacciones entre el niño y sus cuidadores.

Ayuda a los miembros de la familia a entender mejor las necesidades del niño y a desarrollar estrategias para fomentar un entorno de apoyo y afecto.

6.3. Psicoeducación para padres

La psicoeducación para padres es esencial para enseñarles cómo establecer vínculos afectivos sólidos con su hijo. Esto incluye técnicas de crianza que promuevan la seguridad emocional, el apego seguro y la confianza.

Los padres aprenden a proporcionar un cuidado consistente y afectuoso, lo cual es fundamental para la recuperación del niño.

6.4. Importancia de la intervención temprana

La intervención temprana es crucial para mejorar el pronóstico de los niños con trastorno de apego reactivo. Cuanto antes se identifiquen y traten los síntomas, mayores serán las probabilidades de que el niño desarrolle relaciones saludables y un bienestar emocional positivo a largo plazo.


En resumen: sobre el trastorno de apego reactivo

  1. El trastorno de apego reactivo es una condición grave que se origina cuando un niño no recibe cuidados afectivos consistentes en sus primeros años de vida. Esto impide que desarrolle vínculos seguros con sus cuidadores, afectando su desarrollo emocional, social y su capacidad de relacionarse.
  2. Los síntomas incluyen retraimiento emocional, escasa expresión de afecto, desinterés por los demás y falta de respuesta al consuelo. Las causas más comunes son la negligencia, el abuso, los cambios constantes de cuidadores y la institucionalización.
  3. La clave está en detectar a tiempo y actuar. Terapia individual, familiar y una buena psicoeducación para padres pueden marcar una diferencia real. Con intervención temprana, los niños pueden recuperar la capacidad de crear vínculos sanos.

¿Crees que este trastorno te describe? ¿Conoces a alguien que tenga apego reactivo? En Iratxe López Psicología nos encantaría escuchar tus opiniones y experiencias sobre este tema.

Si estás interesado en obtener más información sobre nuestra terapia, no dudes en contactarnos. Estamos aquí para ayudarte y brindarte el apoyo que necesitas.

Referencias bibliográficas

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Iratxe López Fuentes

Psicóloga Clínica / Doctora en Psicología

Nº Colegiada: BI03691

Soy Iratxe López Fuentes, Doctora cum laude en Psicología por la Universidad de Deusto y Psicóloga Clínica. Además, cuento con la Habilitación Sanitaria, lo que me permite ejercer como Psicóloga Clínica y ver pacientes. He atendido pacientes con diferentes dificultades psicológicas y emocionales, como, problemas de autoestima, ansiedad, depresión, duelos, problemas de conducta, dificultades en las relaciones sociales… Por último, me gustaría destacar que tengo la gran suerte de ser la directora del Centro Iratxe López Psicología.

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