Consejos para ayudar a tu hijo a superar el miedo a los perros

Consejos para ayudar a tu hijo a superar el miedo a los perros

Algunos niños se quedan petrificados de miedo al ver a un perro, a pesar de que nunca hayan sido mordidos o atacados por uno. En el caso de algunos niños, da igual que se trate de un pastor alemán o un bichón maltés, el resultado suele ser el mismo: miedo. En este post hablaremos sobre consejos para ayudar a tu hijo a superar el miedo a los perros.

Normalmente, los progenitores explican al niño que los perros ladran para comunicarse o saltan porque quieren jugar, pero por más que les intentan explicar que los perros no hacen nada el niño sigue teniendo miedo. En el caso de algunas familias ha ocurrido que ese miedo a los perros ha afectado a su vida familiar, ya que, dejan de visitar a aquellos amigos que tienen perros.

Consejos para ayudar a tu hijo a superar el miedo a los perros

Los temores de muchos niños son naturales y tienden a desarrollarse en edades específicas. Por ejemplo, muchos niños tienen miedo a la oscuridad y tienen problemas para dormir por la noche, pero este miedo, generalmente, desaparece de forma natural con el tiempo. Sin embargo, a veces, los niños experimentan un miedo intenso e irracional que no desaparece con el tiempo y que afecta al desarrollo normal y el funcionamiento diario del niño.

Según el DSM-V el miedo a los perros se categoriza dentro de las fobias específicas. El diagnóstico siempre debe hacerlo un profesional y tienen que cumplirse los criterios diagnósticos para hablar de este tipo de fobias. Una fobia específica es un miedo intenso, persistente e irracional a un objeto, situación, actividad específica o persona que en realidad representa poco o ningún peligro real. Una fobia común en los niños es la fobia a los animales, como serpientes, arañas, insectos, roedores y perros.

Los niños con fobia a los perros intentarán evitar la mayoría o todas las situaciones donde haya perros (por ejemplo, ir al parque, ir andando al colegio, visitar las casas de los amigos con perros, etc.), lo que puede afectar negativamente su desarrollo y funcionamiento diario. La presencia de de un perro (o incluso el mero pensamiento), puede generar una gran angustia en el niño.

¿Por qué algunos niños tienen miedo a los perros?

Es difícil responder a esta pregunta ya que, los niños son muy diferentes entre sí. Algunos niños son aventureros y buscan nuevos estímulos, otros por el contrario, temen a las situaciones nuevas y desafiantes. Este segundo grupo de niños, es más sensible a las experiencias estimulantes y, por lo tanto, tiene un umbral más bajo para sentir angustia cuando se encuentra algo nuevo o inesperado. Lo desconocido e inesperado es algo que, sin duda, contribuye al miedo a los perros. 

Por otro lado, puede ocurrir que los padres no hayan hablado con sus hijos sobre perros o que el niño haya tenido poca exposición a los perros.

Otras veces las razones del miedo son más claras. Por ejemplo, algunos padres enseñan a sus hijos a evitar a los perros, los padres enseñan a los niños que los perros dan miedo. Evidentemente, también puede suceder que el niño haya tenido alguna experiencia negativa con algún perro.

¿Cuándo estamos hablando de una fobia específica y cuando de un miedo normal en la infancia?

Es importante diferenciar entre fobias específicas y temores normales de la infancia. Esta claro que no todos los miedos que tienen los niños interfieren en el funcionamiento diario, y no necesariamente necesitan tratamiento psicológico. A continuación, enumero los criterios del DSM-V para el diagnóstico Fobia Especifica:

  • Miedo o ansiedad intensa por un objeto o situación específica (p. ej., volar, alturas, animales, administración de una inyección, ver sangre). Nota: En los niños, el miedo o la ansiedad se puede expresar con llanto, rabietas, quedarse paralizados, etc.
  • El objeto o la situación fóbica se evita o resiste activamente con miedo o ansiedad inmediata.
  • El objeto o la situación fóbica se evita o resiste activamente con miedo o ansiedad intensa.
  • El miedo o la ansiedad es desproporcionado al peligro real que plantea el objeto o situación específica y al contexto sociocultural.
  • El miedo o la ansiedad o la evitación es persistente, y dura típicamente seis o más meses.
  • El miedo o la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
  • La alteración no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental, como el miedo, la ansiedad y la evitación de situaciones asociadas a síntomas tipo pánico u otros síntomas incapacitantes (como la agorafobia); objetos o situaciones relacionados con obsesiones (como en el trastorno obsesivo-compulsivo); recuerdo de sucesos traumáticos (como en el trastorno de estrés postraumático); dejar el hogar o separación de las figuras de apego (como en el trastorno de ansiedad por separación); o situaciones sociales (como en el trastorno de ansiedad social).

8 consejos para ayudar a tu hijo a superar el miedo a los perros

  1. Primero, entiende el miedo de tu hijo. Arañas, serpientes, hablar en público, la mayoría de nosotros tenemos algún miedo. Y aunque nuestra lógica nos dice que un pequeño error al hablar en público no traerá consecuencias negativas, el miedo no es racional. Esto significa que no tenemos que intentar que la conversación con nuestro hijo sea racional. Por lo tanto, el primer paso para ayudar a su hijo a superar el miedo a los perros es reconocer y aceptar que ese miedo está ahí: Entiendo que tienes miedo al perrito. También es importante no invalidar su experiencia diciendo cosas como: “No hay nada que temer”.
  2. Después, asegúrate de que no estés creando o reforzando involuntariamente ese miedo. A veces, los padres dicen cosas a sus hijos sobre los perros que sin querer hacen que ese miedo se mantenga. Por ejemplo: Acaricia al perro debajo de su barbilla, o de lo contrario podría morderte. O puede que un padre le diga a su hijo que le pregunte al dueño del perro:¿Muerde tu perro? Las palabras tienen un gran poder para informar a los niños sobre si los perros son peligrosos o no. Así que, elige tus palabras con cuidado. Modelar una actitud de confianza cuando te acercas a alguien con un perro también es importante, puesto que tu hijo aprende de ti. En lugar de preguntar: “¿Es seguro acariciar al perro?” o “¿Muerde?” plantea preguntas neutrales como “¿Podemos conocer a tu perro?”
  3. Da pasos pequeños. No hay razón para exponer a tu hijo frente a un perro apresuradamente. No es necesario obligarle a estar cerca de los perros en un primer momento. Eso puede ser contraproducente y solo aumentará el miedo de tu hijo. En su lugar, vete haciéndolo gradualmente. Empieza poniendo a tu hijo películas de perros, libros ilustrados, etc.
  4. El siguiente paso puede ser llevar a tu hijo a un parque en el que haya perros y que los vea desde la distancia. La clave es ir aumentando la intensidad de la exposición. Ten en cuenta que si das un paso es demasiado rápido, puede hacer retroceder a tu hijo. Es importante ir al ritmo del niño.
  5. Suele ser una excelente idea visitar una tienda de mascotas en las que hay una barrera entre el perro y el niño. Dejar que tu hijo mire a los cachorros detrás de un cristal le ayudará a sentirse seguro.
  6. Empieza acercando a tu hijo a un perro adulto, no a un cachorro. Los cachorros son más impredecibles, inquietos y excitables. 
  7. El siguiente paso podría ser que tu hijo acaricie a un perro. Suele ser una buena idea mantener ocupado al perro y mientras tanto, dejar que tu hijo acaricie el cuerpo del perro en lugar de la cabeza que suele ser más intimidante para los niños.
  8. Es importante que prepares a tu hijo para la interacción con el perro, ya que, es muy probable que el perro le olfatee y/o le dé un beso. Es importante explicar a tu hijo que esa es la forma que el perro tiene de conocerle.

Cada niño es único. Algunos disfrutan con los animales, mientras que otros se angustian ante la imprevisibilidad de los mismos. Para ayudar a tu hijo a superar el miedo a los perros, prueba a poner en marcha los consejos para ayudar a tu hijo a superar el miedo a los perros que te he dado en este post y tómatelo con calma. Cuando el miedo de un niño a los perros es persistente e interfiere con las actividades que le permiten desarrollarse (por ejemplo, pasar tiempo en las casas de sus amigos), así como con su funcionamiento diario (por ejemplo, ir andando al colegio), puede ser necesario evaluar si cumple los criterios de un diagnóstico de fobia específica para poder aplicar el tratamiento psicológico adecuado.

Si tu hijo tiene miedo a otras cosas, puede resultarte útil este artículo sobre herramientas para ayudar a tu hijo a afrontar el miedo.

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