Mi hijo miente: ¿Qué puedo hacer?

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Si estás en esta página es porque posiblemente en algún momento hayas pensado: «Mi hijo miente, ¿qué hago?» En algún momento, la mayoría (si no todos) los niños mentirán a sus padres. Podemos llamarlas mentiras piadosas, mentiras sin importancia, mentiras inofensivas o mentiras directas, da igual como queramos llamarlas, es probable que tu hijo en algún momento cuente alguna mentira.

Mi hijo miente: ¿Qué puedo hacer?

A veces, el comienzo de la mentira es repentino e intenso, la mentira es algo nuevo. El niño antes era sincero y, de repente, está mintiendo sobre muchas cosas. Esto suele preocupar. Al padre y a la madre. Para manejar la situación de forma adecuada y no dar lugar a un problema es importante que como madre o padre sepas por qué tu hijo miente y cómo puedes reaccionar ante sus mentiras.

Si has pillado a tu hijo mintiendo varias veces, es hora de cortar este comportamiento.

¿Por qué mi hijo miente?

La mayoría de los padres piensan que sus hijos mienten para obtiener algo que quieren, evitar una consecuencia negativa o librarse de hacer algo que no quieren hacer. Estos son motivos comunes por los que los niños mienten, pero también hay otras razones para que los niños no digan la verdad, o al menos toda la verdad, y que es importante tener en cuenta. A continuación, vamos a ver algunos de esos motivos:

  1. Para probar un nuevo comportamiento. Los niños mienten porque han descubierto esta idea novedosa y la están probando, tal como lo hacen con la mayoría de los comportamientos, para ver qué El niño se pregunta a sí mismo, ¿qué pasa si miento sobre esta situación? Y miente para dar respuesta a su pregunta.
  2. Para mejorar la autoestima y ganar aprobación. Los niños que carecen de confianza pueden decir mentiras grandiosas para parecer más impresionantes, especiales o talentosos para tratar de aumentar su autoestima y quedar bien ante los ojos de los demáLos niños pues exagerar lo que ocurrió en la realidad, por ejemplo, un niño puede contar que cuando fue a Inglaterra se encontró con David Beckham y que jugo con él al futbol. Es cierto que el niño fue a Inglaterra de vacaciones, pero no lo es que se encontrara con el futbolista.
  3. Hablar antes de que pensar. Algunos niños con impulsividad hablan antes de pararse a pensar en lo que van a decir y esto puede ocasionar este problema d ellas mentiras.
  4. A veces los niños realmente pueden creer que han hecho algo (aunque no lo hayan hecho) y decir lo que parece una mentira. A veces, simplemente los niños lo olvidan. Por ejemplo, un niño que nos dice que ha hecho todos sus deberes y realmente nos lo han dicho porque creía que habían completado todas sus tareas, sin embargo, había una tarea extra que el niño había olvidado completar. Cuando esto ocurre, el niño necesita ayuda para aprender a usar técnicas como las listas de verificación, límites de tiempo y organizadores que ayuden a su memoria.
  5. Para no preocupar a los demás. Ciertos niños pueden minimizar sus problemas porque no quieren que las personas de su alrededor, especialmente, su padre y madre se preocupen o angustien por ellos. Por ejemplo, un niño puede decir a su madre que ha perdido la mochila cuando el realidad se la han robado otro niños.

¿Cómo puede actuar cuando mi hijo miente?

Ser un modelo para tu hijo

Aunque no siempre es fácil, es importante recordar que, como padres, nuestros hijos observan cada uno de nuestros movimientos. Nuestro trabajo es ser un buen modelo de honestidad. Si queremos criar hijos honestos, no podemos actuar de la manera contraria. Si el cajero del supermercado se confunde y te da más cambios de lo que debe, por ejemplo, es importante que seas honesto y que tu hijo vea como le devuelves el dinero que no es tuyo. Lo mismo ocurre si te piden ayuda para colaborar en un tarea y te inventas una excusa falsa para no ir. Recuerda que tu hijo observa tus conductas y aprende de ellas.

Mantén la calma

Enojarte con tu hijo porque mintió o hizo algo incorrecto desviará la atención del verdadero problema. Lo que pasará si te enfadas porque tu hijo mintió es que la atención se centrará en cómo reaccionas tu a su mentira. Si a tu hijo les preocupa que le grites, pegues o castigues cuando comete un error, no se sentirá seguro diciéndote la verdad.

Averiguar lo que está evitando

Cuando tu hijo esté mintiendo, trata de entender cuál podría ser la razón por la que miente. En lugar de hablar con él solo sobre lo horrible que te parece que haya mentido, intenta decirle algo como: «Eso me suena un poco como a un cuento. Parece que tienes miedo de decirme la verdad. Puedes contarme la verdad. Vamos a hablar sobre ello para intentar solucionarlo». Es posible que obtengas más honestidad con este planteamiento, que gritándole y llamándole mentiroso.

Tener las consecuencias adecuadas a las mentiras

Cuando un niño cuenta una mentira necesita entender que su mentira tiene unas determinadas consecuencias. Algunas de esas consecuencias, son consecuencia naturales de la mentira. Cuando tu hijo te mienta a la hora de decirte que ha terminado una tarea sin que sea verdad, permite que la situación siga su curso. Veámoslo con un ejemplo. Imaginemos que tu hijo te dice que ha puesto el lavavajillas y que cuando ha terminado lo ha vaciado, sin que sea verdad. Entonces, la consecuencia lógica sería que no haya platos y cubiertos para la hora de la cena. Entonces, puedes servir la cena en una toalla (al menos a tu hijo que no hizo la tarea) para que tu hijo entienda las consecuencias de sus actos. Además, también puedes incluir consecuencias lógicas a la mentira de tu hijo. Por ejemplo, puedes pedirle que se encargue de poner la mesa durante toda la semana. De esta manera, tendríamos consecuencias naturales y lógicas.

Reconocer y apreciar la honestidad

Cuando tu hijo acabe confesando la verdad,  elogiale por ser honesto. Puedes decir cosas como: «Me alegra mucho que me hayas dicho la verdad. Me gusta cuando eres sincero».

¿Cómo NO actuar cuando mi hijo miente?

En este apartado incluiré únicamente una pauta: aunque sea el primer impulso de muchas personas, no etiquetes a tu hijo como a un mentiroso. Es un gran error llamar mentiroso a un niño, ya que no sirve para nada y no soluciona el problema. Crea una herida en el niño y pensará: «Mamá no me creerá». Eso le hace sentir mal consigo mismo y puede establecer un patrón de mentir.

Sin duda, a nadie le gusta descubrir que su hijo ha mentido. Sin embargo, es importante entender que en la mayoría de los casos, estas mentiras solo van a formar parte de un periodo. Los niños tienen que encontrar su camino. Lo realmente importante es estar abiertos a lo que nuestros hijos nos dicen, ya sea bueno o malo, ya que, estando abiertos y escuchando, se puede llegar a una solución.

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