Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Las niñas que alcanzan la mayoría de edad en el siglo XXI tienen más oportunidades que cualquiera de las generaciones que les precedieron. Pero, también se enfrentan a una serie de presiones que no tienen precedentes. Se espera que las niñas se conviertan en ejecutivas, cirujanas y magistradas, pero también se espera que sean guapas y que cumplan con los cánones de belleza. En este post comparto algunas ideas que puedes utilizar para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Sabemos que nutrir una imagen corporal positiva es crucial para ayudar a las niñas a convertirse en personas adultas saludables y completas. Pero, nuestra sociedad parece estar más obsesionada que nunca con la juventud y la belleza. 

No estoy hablando de niñas, adolescentes y mujeres que desarrollan trastornos de la alimentación (como la anorexia o la bulimia), que implican una imagen corporal seriamente distorsionada, sino que estoy hablando de un grupo mucho más grande de mujeres de todas las edades que sienten que no pueden ser felices y aceptadas porque, si bien pueden tener muy buenas notas en el colegio o talentos fabulosos, no creen que tengan los cuerpos que se supone que “deben” tener. Desafortunadamente, lo que sienten que se supone que deben tener es un ideal que ven en las revistas, en la televisión y en las redes sociales que es difícilmente alcanzable, por no decir imposible.

Por eso criar hijas sanas y felices, se ha vuelto más desafiante en este siglo.

¿Qué es la imagen corporal?

La imagen corporal hace referencia a lo que piensas y sientes acerca de tu cuerpo. Incluye la imagen corporal que tienes de ti misma en tu mente, que puede coincidir o no con la forma y el tamaño real de tu cuerpo. Una imagen corporal positiva o saludable incluye sentirse feliz y satisfecha con el propio cuerpo, así como sentirse cómoda y aceptar su apariencia.

Una imagen corporal negativa o poco saludable tiene lugar cuando una persona se siente infeliz con la forma en la que se mira a sí misma. Las personas que se sienten de esta manera, a menudo quieren cambiar el tamaño o la forma de su cuerpo.

La imagen corporal puede cambiar a lo largo de nuestra vida y está fuertemente vinculada con la autoestima y las elecciones de un estilo de vida saludable. Cuando te sientes bien con tu cuerpo, es más probable que tengas una buena autoestima, así como una actitud adecuada hacia la alimentación y la actividad física.

Una imagen corporal saludable en la infancia, puede sentar las bases para una buena salud física y mental en la adolescencia y adultez. Del mismo modo, una imagen corporal no saludable en la infancia, puede tener consecuencias duraderas.

Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Entonces, ¿cómo puedo ayudar a mi hija a desarrollar una imagen corporal saludable?

Desde luego que no funciona el que tratemos de fingir que la presión para ser delgada y tener un cuerpo perfecto según los cánones de belleza no existe. Tampoco servirá que le des una charla sobre cómo la apariencia no tiene nada que ver con quién es ella. Si haces esto, tu hija llegará a la conclusión de que estás totalmente fuera de onda y de que vives en un mundo paralelo, ajena a las redes sociales y medios de comunicación en general.

Una vez dicho esto, comparto contigo algunas ideas que me parecen más adecuadas y que pueden generar resultados positivos en tu hija.

1. Empatiza

Lo que es efectivo es escuchar las preocupaciones de tu hija, reconocer la realidad de sus sentimientos y hacerle saber que tu también has tenido sentimientos similares, igual que muchas otras mujeres. Puedes decirle: “Sí, mira, yo nunca he estado enamorada de mi cuerpo, especialmente de mis muslos.” Lo importante es que le transmitas a tu hija, implícita o explícitamente, que aunque tu también has tenido dificultades en aceptar tu cuerpo, no has dejado que esas ideas de imperfección se apoderen de tu vida y que no te han impedido hacer lo que querías hacer y ser quien querías ser.

2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 

Si sientes ansiedad respecto a tu propio cuerpo, es probable que se lo contagies a tu hija. Las niñas aprenden en gran parte sobre cómo sentirse respecto a su cuerpo de sus propias madres. Si mi madre cada vez que se pone una prenda que le marca los muslos se queja de que esa prenda le hace parecer gorda, o si se pregunta frente al espejo con qué vestido se ve más delgada, como hija suya, lo absorberé. Las madres necesitan modelar, hasta cierto punto, la comodidad con su propio cuerpo, así como, la aceptación y el aprecio por su propio cuerpo. 

Esto se extiende también a los momentos de las comidas, que deben ser tratados como momentos de disfrute, de estar en familia y en los que la nutrición sea importante. Puedes animar a tu hija a comer de manera saludable y a tener seguridad en sí misma, pero si al mismo tiempo hablas de lo “malo” que ha sido que se haya comido un pastelito o si dices: “¡Esto va directamente a mi trasero!”, no vas a ayudar a tu hija. 

3. El papel de los padres

Las niñas necesitan escuchar opiniones positivas de sus padres, no solo en el área del físico, sino en muchos otros aspectos también. Del mismo modo, las niñas también necesitan escuchar a los padres apoyar a sus mujeres, por todo lo que son. Estos mensajes van a  ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

4. Evita la sexualización

Otra parte que es necesario trabajar para que las niñas tengan una imagen corporal positiva, así como una imagen general positiva, es protegerlas durante el tiempo posible de la sexualización. Eso incluye no comprar ropa interior en la que se pueda leer, por ejemplo, palabras como “jugosa”. Lo mismo ocurriría con reality shows o series televisivas en las que todo gira en torno al cuerpo de la mujer. 

No digo que aísles a tu hija para que no reciba este tipo de mensajes, porque posiblemente tampoco sea lo adecuado, ni fácil de controlar el tipo de información que reciben, pero si sería importante que puedas contrarrestar ese tipo de información haciéndole ver a tu hija que no es una forma respetuosa de tratar el cuerpo de una mujer.

5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija

Presta atención al idioma que empleas con respecto a los alimentos y las conductas alimentarias. Por ejemplo, es importante evitar utilizar palabras como lo “bueno” y lo “malo”. Es mucho más positivo decir lo saludable y lo no saludable.También presta atención a lo que dices sobre otras mujeres. Intenta enfocarte siempre en sus talentos y fortalezas, y no en su apariencia física.

6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad

La presión de grupo para verse de cierta manera es un peligro para que tu hija desarrolle una imagen corporal saludable. Es necesario educar a las niñas sobre que hay personas en todo el mundo que tienen un aspecto diferente y que esta diversidad es algo que genera prosperidad. 

7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo

Creo que la mayoría de nosotros notamos que la publicidad generalmente involucra a mujeres atractivas y muy delgadas unidas a un producto. Los medios asocian la delgadez física con la felicidad, el éxito, el amor… Es importante que enseñemos a las niñas que la felicidad, el éxito y el amor vienen en todas las formas, colores y tamaños.

Hay tantos mensajes externos que les dicen a las niñas que serán evaluadas por el tamaño de las partes de su cuerpo, enseñándoles a evaluarse a sí mismas con esta misma medida, que creo que es necesario dar mensajes alternativos a las niñas. Podemos llamar a estos nuevos mensajes anti-cánones o anti-influencers. Además, estos mensajes se los vamos a enviar en un idioma que ellas entienden: el de las redes sociales y las nuevas tecnologías. Para ello, he hecho una pequeña selección de algunas instagramers y youtubers que desafían el modelo de mujer que sigue los cánones establecidos.

Si quieres seguir leyendo sobre psicología Infanto-juvenil te dejo dos interesante artículos del Blog: Una guía para padres y madres sobre la depresión adolescente y Criar a un adolescente seguro de sí mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.