¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a desarrollar habilidades sociales?

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a desarrollar habilidades sociales?

Es fantástico que estés interesado en saber cómo puedes ayudar a tu hijo a desarrollar habilidades sociales, ya que, será una parte fundamental de su éxito y felicidad a medida que crece, incluso puede ser más importante que sus habilidades académicas o su inteligencia. Ahora que todavía es pequeño, tienes la oportunidad de influir mucho en su inteligencia social y enseñarle cosas, que incluso los adultos, todavía están intentando perfeccionar, como por ejemplo, cómo hacer nuevas amistades o cómo lidiar con el rechazo. Estas son lecciones importantes que todos tenemos que aprender, así que cuanto antes empecemos, mejor.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a desarrollar habilidades sociales?

Parece que algunos niños (o personas de cualquier edad) son socialmente más habilidosos que otros. No te preocupes si tu hijo no se ajusta a ese patrón o si no está ganando ningún concurso de popularidad. Como cualquier otra habilidad, las habilidades sociales se pueden aprender y entrenar.

Además, lo importante no es ser el más popular o el líder del grupo, lo realmente importante para los niños es que puedan formar vínculos significativos con los demás, puedan sentir empatía e interactuar con los demás de manera apropiada, además de tener las habilidades para adaptarse a situaciones incómodas.

Las etapas del desarrollo social

En primer lugar, es importante que sepas que no todos los niños necesitan ayuda con las mismas habilidades sociales, y que lo que tu hijo necesita practicar, puede variar, dependiendo de su edad. Por ello, es importante conocer las habilidades sociales apropiadas para los diferentes grupos de edad, para que puedas determinar qué habilidades necesita mejorar tu hijo y aquellas en las que necesita ayuda.

En general, estas serán las habilidades sociales que habrán adquirido en las siguientes etapas:

  • De 2 a 3 años: son capaces de llamar la atención de los demás, iniciar el contacto social con los demás verbalmente (decir “hola” y “adiós”) y físicamente y mirar a la persona que habla.
  • De 3 a 4 años: pueden turnarse para jugar a juegos, tratar a una muñeca o un animal de peluche como si estuviera vivo e iniciar la comunicación verbal con palabras reales.
  • De 4 a 5 años: muestran más cooperación con los demás niños, son más propensos a hablar de otros y pretenden ser mamá o papá en los juegos de fantasía.
  • De 5 a 6 años: pueden complacer a sus amigos, decir “lo siento”, “por favor” y “gracias”, comprender las palabras desagradables, ser más estratégicos en la negociación, jugar a juegos competitivos y comprender el juego limpio.
  • De 6 a 7 años: empatizan con los demás (como por ejemplo, llorar ante cosas tristes), son propensos a compartir, esperar su turno y son mejores perdedores, hacen más bromas y escuchan a los demás expresar sus puntos de vista y mantienen y cambian de tema de manera apropiada.

Mejorando las habilidades sociales de tu hijo

 Algunas habilidades sociales básicas

La empatía, respetar el espacio personal propio y de los demás, iniciar interacciones sociales y respetar los turnos, son habilidades sociales básicas que los niños tienen que conocer.

  • Enseñar empatía: explora junto con tu hijo diferentes escenarios preguntándole cómo se sentirán otras personas cuando sucedan ciertas cosas. Por ejemplo, si estás leyendo un cuento con él, pregúntale cómo crees que se sentirá cada uno de los personajes del cuento. No solo os centréis en el protagonista. Esta misma actividad podéis hacerla con situaciones reales que ocurran o con alguna escena de sus dibujos animados preferidos.
  • Explicar el espacio personal: dile a tu hijo que es importante que todos tengáis un espacio personal para sentiros cómodos. Puedes usar diferentes dibujos y hacerle preguntas. ¿Está bien tocar así? ¿A quién está bien tocar así? ¿A quién no?
  • Práctica con él diferentes formas de iniciar interacciones sociales: enséñale la manera adecuada de comenzar una conversación, llamar la atención de alguien o unirse a un grupo de niños que ya están jugando juntos. Podéis discutir e intercambiar ideas a la hora de la comida o en el coche de camino al colegio o a alguna actividad. Cada miembro de la familia puede sugerir distintas formas de iniciar interacciones sociales.
  • Respetar los turnos: siéntate con tu hijo y juega con él para explicarle lo que significa esperar su turno. Será básico que empiece a respetar los turnos desde los primeros momentos en los que juega en casa contigo.

Refuerzo de habilidades sociales más específicas

Las actividades y los juegos son de gran ayuda a la hora de desarrollar habilidades sociales específicas. A continuación, te propongo algunas actividades para realizar con tu hijo y ayudarle a desarrollar las habilidades sociales específicas:

  • Para las destrezas no verbales: ayuda a tu hijo a reconocer las expresiones faciales y el lenguaje corporal viendo programas de televisión adecuados para niños con el sonido apagado y observando lo que los personajes están haciendo y lo que ciertos movimientos podrían significar. Podéis jugar a predecir lo que creéis que los personajes dicen. También podéis utilizar revistas y hacer collages con diferentes expresiones faciales, y hablar sobre lo que las personas en esas fotos podrían estar diciendo.
  • Para el tono: para ayudar a tu hijo a diferenciar una amplia variedad de tonos, puedes usar una grabadora y registrar diferentes emociones en tu voz y preguntarle a tu hijo de qué emoción se trata. Puedes también explicarle como cambia el significado de lo que decimos, cuando cambiamos el tono de nuestra voz.
  • Para la capacidad de atención: Si tu hijo tiene problemas para mantenerse en una conversación, elige un tema y di tres frases: dos relacionadas con ese tema y una al azar. Luego, pídele a tu hijo que elija la frase que no guarda relación con el tema del que estáis hablando. Por ejemplo, habla sobre cuánto tiempo ha jugado hoy en la calle y sobre lo que hizo en el parque y luego di algo sobre el clima. Pídele a tu hijo que elija la frase que no guarda relación.

No etiquetes a tu hijo como tímido

Una buena razón para no etiquetar a tu hijo como tímido es que podría convertirse en una profecía autocumplida.

“Me dijeron que era tímido cuando era niño, cuando en realidad creo que era simplemente un niño tranquilo e introvertido. Tener esa etiqueta de ser un niño tímido, sin embargo, me hizo sentir tenso y ansioso durante las situaciones sociales. Lo que me ocurría no era timidez, sin embargo, con el tiempo y a fuerza de escuchar que era un niño tímido, me convertí realmente en un niño con ansiedad en las situaciones sociales.”

Si tu hijo es tímido o se siente inseguro en situaciones sociales, trata de no etiquetarlo como tal e intenta no forzarle a salir de su timidez. Si tu hijo se siente ansioso en situaciones sociales, la mejor respuesta que podemos darle es la empatía y un enfoque centrado en la resolución de problemas. Por lo tanto, cuando veas a tu hijo ansioso en una situación social, reconoce sus sentimientos y hazle saber que puede superar su dificultad y que estás a su lado para ayudarle. Por ejemplo, “A veces necesitamos un tiempo para estar a gusto con un grupo de personas. ¿Te acuerdas como en la fiesta de Josu al principio agarrabas mi mano muy fuerte, pero al final, te divertías mucho con los otros niños?”

Además de reconocer sus sentimientos, será importante que le enseñes estrategias efectivas para lidiar con la timidez. La regla general es aceptar el nerviosismo como parte de la vida que afecta a la mayoría de las personas. Puedes indicarle, además, que se concentre en los demás en lugar de en sí mismo. Por ejemplo, podéis hacer una lluvia de ideas sobre cómo podría manejar una situación que le pone nervioso.

Conviértete en un buen modelo

El primer lugar en el que aprendemos habilidades sociales, es por supuesto, en nuestro hogar.

Lo que hacemos como padres es más importante que lo que decimos.

Ser un modelo para nuestro hijo en cuanto a las habilidades sociales se refiere, incluye mostrar confianza cuando nos relacionamos con los demás, ser amigables con los extraños, ofrecer ayuda a los demás, etc.

Lo apasionante de ser padre o madre es que te obliga a salir de tu caparazón y requiere que te conviertas en mejor persona a través del análisis de tus propios comportamientos y actitudes. Por lo tanto, para ayudar a tu hijo a desarrollar habilidades sociales, analiza tus propias habilidades sociales y mejorarlas todo lo que puedas para ser el mejor modelo para tu hijo.

Interpreta de forma positiva los eventos sociales

Sabemos que los padres y madres de los niños socialmente competentes hacen interpretaciones constructivas de los eventos sociales. En lugar de hacer afirmaciones como: “¡Es un niño muy malo!” es mejor decir cosas como: “Puede que esté teniendo un día difícil”. Estos padres y madres hacen atribuciones constructivas, tales como: “A veces los niños quieren jugar solos”, en lugar de expresar algo como: “No es un niño amable si no te deja jugar”. Estos padres y madres evitan comentarios derrotistas como: “Tal vez no les gustes “, y en su lugar ofrecen sugerencias como:” Tal vez no quieran jugar a eso que tú les estás proponiendo.” Todas estas afirmaciones positivas y constructivas alientan a los niños a tener una visión optimista de los demás.

Crea muchas oportunidades para practicar habilidades sociales

Los niños aprenden habilidades sociales en primer lugar de ti, y en segundo lugar, de sus iguales y compañeros. Cuantas más oportunidades tengan los niños para interactuar con otros, mejor.

Esto que he expresado más arriba, significa apoyar y fomentar las amistades de tu hijo, incluso si esto significa que tengas que estar de arriba para abajo haciendo de taxista, o si tienes que pasar tu tiempo, con madres y padres con los que no te pasarías tu tiempo libre si dependiese de ti.

Además, tu hijo también aprenderá habilidades sociales importantes, simplemente, jugando contigo. Según varios estudios los niños cuyos padres y madres juegan con ellos con frecuencia tienen habilidades sociales más avanzadas y se llevan mejor con sus compañeros. Esto es especialmente cierto si juegas con ellos a su nivel, siguiendo su ejemplo y de una manera similar a como ellos juegan.

Los niños se benefician de este tipo de juego por varias razones. En primer lugar, a partir de un juego equilibrado y receptivo con su padre o madre, los niños pueden aprender muchas de las habilidades sociales importante. Además, cuando los padres o madres responden a las ideas de juego de los niños, los niños pueden llegar a sentir que son buenos compañeros de juego y, por lo tanto, tendrán deseos de jugar con sus compañeros.

Algunas señales de que tu hijo puede necesitar ayuda para desarrollar habilidades sociales adecuadas

A continuación, incluyo algunas señales que pueden indicar que tu hijo podría necesitar más entrenamiento social:

  • Carece de al menos uno o dos amigos cercanos
  • Tiene problemas para perder o ganar en el juego
  • No muestra empatía cuando otro niño se hace daño o es rechazado
  • Es mandón o insiste mucho en que las cosas se hagan como el quiere
  • Parece que no puede iniciar o mantener una conversación
  • Usa una voz más fuerte que la mayoría de los niños
  • Parece constantemente ignorado por otros niños o constantemente provoca o molesta a otros niños

Dicho todo esto, lo más probable es que tu hijo esté aprendiendo habilidades sociales de la manera en la que la mayoría de nosotros lo hacemos, simplemente a medida que avanzamos y con prueba y error. No te preocupes o no intentes intervenir demasiado a menos que haya señales de problemas sociales (por ejemplo, si el profesor de tu hijo te advierte sobre alguna dificultad a nivel social). 

Espero que este artículo te haya ayudado a saber algo más a cerca de cómo ayudar hijo a desarrollar habilidades sociales. Si quieres leer más a cerca de Psicología Infantil te recomiendo la lectura de estos dos artículos del Blog: 8 herramientas para ayudar a tu hijo a afrontar el miedo¿Sabes cómo proteger a tu hijo/a del ciberbullying?

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