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¿Por qué estoy tan cansada y sin ganas de hacer nada? Entendiendo la fatiga

porque estoy tan cansada y sin ganas de hacer nada

Esta pregunta ha resonado alguna vez en tu cabeza: «¿Por qué estoy tan cansada y sin ganas de hacer nada?» Si es así, no estás sola. Este sentimiento, a menudo descrito como un estado de fatiga persistente y desmotivación, es una experiencia común que muchas personas sufren en algún momento de sus vidas. En este post, exploraremos juntos las posibles causas de esta sensación y te ofreceré consejos para manejarla. Juntos, daremos pasos hacia una mayor comprensión y la recuperación de tu energía y motivación.

1. Causas comunes de la fatiga y el agotamiento

Cuando te preguntas, «¿por qué siempre estoy cansada y no quiero hacer nada?», es importante considerar diversas causas potenciales. La fatiga y el agotamiento no son solo síntomas físicos; también pueden ser manifestaciones de problemas emocionales y psicológicos. Aquí te presento algunas de las causas más frecuentes que podrían estar detrás de tu cansancio y desánimo:

1.1. Estrés y sobrecarga emocional

Vivir en un estado constante de estrés o afrontar emociones intensas durante períodos prolongados puede agotar tus recursos mentales y físicos. Me atrevería a decir que en la sociedad actual es uno de los motivos más frecuentes para sentirnos cansados y sin ganas de nada.

1.2. Falta de sueño o sueño de baja calidad

No descansar lo suficiente o tener un sueño de mala calidad también puede conducir a una fatiga crónica. En condiciones normales unas 8 horas diarias de sueño serían lo ideal. Revisa tus hábitos de sueño y asegúrate de descansar lo suficiente y con calidad.

1.3. Alimentación inadecuada

Una dieta desequilibrada o la falta de nutrientes esenciales pueden afectar tu nivel de energía y estado de ánimo. Mente y cuerpo están muy relaciones. Somos lo que comemos. De nuevo, te sugiero que revises si tu alimentación está siendo adecuada. ¿Te saltas comidas? ¿Comes rápido y sin tiempo? ¿No comes determinado tipos de alimentos?

1.4. Falta de actividad física

La inactividad física puede contribuir al cansancio. Aunque parezca contradictorio, el ejercicio regular puede incrementar tus niveles de energía. Vamos a echar un vistazo a esto: ¿llevas una vida muy sedentaria? ¿Caminas poco?

1.5. Problemas de salud subyacentes

Condiciones médicas, como anemia, hipotiroidismo, o diabetes, pueden ser causas ocultas de fatiga persistente. Si sientes que siempre estás cansada, acude a tu médico de cabecera para que pueda descartar causas físicas. Antes de pensar que es algo psicológico y que no tiene que ver con tu salud física, habla con tu médico.

1.6. Desequilibrio hormonal

Cambios hormonales, especialmente comunes durante ciertos periodos de la vida como el embarazo o la menopausia, también pueden influir en cómo te sientes. Nuevamente, acude a tu médico para asegurarte que tu salud física está bien.

1.7. Factores psicológicos

La depresión, la ansiedad y otros problemas de salud mental son causas significativas de fatiga y falta de motivación. De hecho, es muy frecuente. La ansiedad es uno de los problemas de salud mental más frecuentes en el mundo y tiene mucha relación con el cansancio y la fatiga y las ganas de no hacer nada y la falta de motivación.

Comprender la causa raíz de tu cansancio es el primer paso para abordar este problema. Entiendo que si estás leyendo este post es porque quieres ponerle solución a esa fatiga permanente. Pues déjame decirte que yo no buscaría una única causa. Las personas somos complejas y muchos de nuestros problemas no se explican por una única causa. Por lo tanto, ten en cuenta que puede haber múltiples causas que expliquen ese cansancio. En los siguientes apartados, exploraremos estrategias para ayudarte a recobrar tu energía y motivación.

2. ¿Sin ganas de nada? Síntomas y señales de alerta: ¿Cuándo deberías preocuparte?

A veces, sentirse «sin ganas de nada» puede ser una señal de algo más profundo que una simple fatiga o un mal día. Es crucial reconocer cuándo estos sentimientos son síntomas normales de estrés y cansancio, y cuándo podrían indicar algo que requiere atención profesional. Aquí te presento algunas señales de alerta que pueden sugerir la necesidad de buscar ayuda profesional:

2.1. Duración prolongada

Si te sientes constantemente cansada y desmotivada por un período extendido, digamos, más de unas pocas semanas, podría ser un indicador de un problema subyacente.

2.2. Impacto en las actividades diarias

Preocúpate si la falta de ganas y energía afecta significativamente tu capacidad para realizar tareas cotidianas, como el trabajo, las actividades domésticas o las relaciones sociales.

2.3. Cambios en el apetito o el sueño

Alteraciones significativas en tus patrones de sueño o apetito, ya sea dormir demasiado o muy poco, o comer en exceso o muy poco, son señales de alerta.

2.4. Sentimientos de desesperanza o inutilidad

Si te encuentras atrapada en pensamientos negativos constantes sobre ti misma o tu vida, es una señal de que podrías estar sufriendo algo más que cansancio.

2.5. Desinterés en actividades que antes disfrutabas

Perder interés en hobbies o actividades que antes te daban placer es un indicador clásico de diferentes problemas psicológicos, como, la depresión.

2.6. Síntomas físicos sin causa médica que los explique

Dolores y molestias sin una causa física aparente también pueden ser señales de problemas emocionales o psicológicos. En este caso, estaríamos hablando de somatizaciones. ¿Nos sabes lo que son las somatizaciones? Te lo cuento en este post.

Recuerda que estos síntomas no son para que te autodiagnostiques, sino para reconocer cuándo podría ser útil hablar con un psicólogo. En el siguiente apartado, abordaremos estrategias para manejar estos sentimientos de fatiga y desánimo.

¿Por qué vivo desconectada de mi misma? ¿Por qué me falta vitalidad? ¿Por qué no consigo disfrutar de la vida? ¿Por qué no consigo ser feliz?

Las mismas preguntas llevan a las mismas respuestas. Si siempre te planteas las mismas preguntas, obtendrás las mismas respuestas. Hagamos juntos un viaje en el que nos plantearemos nuevas preguntas que nos llevarán a nuevos lugares. Incluye varias meditaciones, algunos recursos adicionales y un par de propuestas de ejercicios.

3. Estrategias efectivas para combatir la fatiga

Hacer frente a la fatiga y falta de motivación requiere un enfoque integral. Como hemos visto antes, la fatiga se debe a múltiples casusas, por lo tanto, las estrategias que te propongo tratan de ir a esas causas. A continuación, te ofrezco una explicación más detallada de cada estrategia para ayudarte a recobrar tu energía y ánimo. Además, comparto contigo algunos ejercicios prácticos que creo que pueden resultarte muy útiles.

3.1. Establecer un horario de sueño regular

Un horario de sueño regular no solo significa dormir las horas necesarias, sino también crear una rutina que prepare tu cuerpo y mente para el descanso. Trata de ir a la cama y despertarte a la misma hora todos los días (puedes hacer algunas excepciones). Esto establece el ritmo circadiano de tu cuerpo, mejorando la calidad del sueño. Además, crea un ambiente relajante en tu dormitorio: oscuro, silencioso y a una temperatura agradable. Evitar la luz azul de las pantallas antes de acostarte también puede ayudar a que tu cerebro se prepare para dormir.

3.2. Nutrición equilibrada

Una dieta equilibrada proporciona los nutrientes esenciales que tu cuerpo necesita para funcionar de manera óptima. Intenta incluir una variedad de alimentos en tus comidas: frutas y verduras frescas, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables. Estos alimentos liberan energía de manera constante, evitando los picos y caídas que pueden provenir de comidas altas en azúcares simples. Beber suficiente agua a lo largo del día también es esencial para mantener tus niveles de energía.

3.3. Ejercicio regular

El ejercicio libera endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, que pueden mejorar tu estado de ánimo y reducir la sensación de fatiga. No necesitas realizar entrenamientos intensos; actividades como caminar, nadar o practicar yoga pueden ser muy efectivas. Lo ideal es encontrar una forma de ejercicio que disfrutes, lo que aumentará la probabilidad de que lo incorpores regularmente en tu rutina.

3.4. Técnicas de manejo del estrés

El estrés prolongado puede agotar tu energía mental y física. Prácticas de manejo del estrés como la meditación, el mindfulness o incluso hobbies relajantes como la jardinería o la pintura pueden ser útiles. Estas actividades te ayudan a centrarte en el momento presente, reduciendo la carga mental y emocional del estrés. Quiero compartir contigo algunas meditaciones en audio que creé hace algún tiempo. Estoy segura de que te resultarán muy útiles.

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3.5. Establecer metas y prioridades

Cuando te sientes abrumada, dividir tus tareas en objetivos más pequeños y alcanzables puede hacer que se sientan más manejables. Anota tus tareas y establece prioridades. Enfocarte en una tarea a la vez puede evitar la sensación de sobrecarga y aumentar tu sensación de logro, lo que a su vez puede impulsar tu energía y motivación.

3.6. Relaciones sociales

Interactuar con otros puede proporcionarte un impulso emocional significativo. Las relaciones sociales pueden ser una fuente de estrés, lo reconozco. Pero, cuando tenemos relaciones sociales de calidad en las que podemos ser nosotros mismos y nuestras necesidades son tenidas en cuenta, tenemos un gran apoyo. ¿No sabes si tus relaciones sociales son de calidad? Te dejo este post para que puedas revisar esta parte de las relaciones sociales.

Si has intentado estas estrategias y sigues sintiéndote fatigada, puede ser un buen momento para consultar a un profesional de la psicología. Un médico puede descartar problemas de salud física, mientras que un psicólogo puede ayudarte a abordar posibles causas emocionales o psicológicas de tu fatiga. Te dejo por aquí nuestro contacto por si quieres escribirnos para hacer terapia online. Hacemos sesiones online con pacientes de muchos lugares del mundo, así que, si te cuadra, escríbenos.

Estas estrategias, aunque sencillas, pueden tener un impacto significativo en tu bienestar. No las deseches solo porque te parezcan simples. La clave está en la consistencia y en encontrar lo que mejor funcione para ti. También quiero recordarte que este es un post genérico y que, por lo tanto, está escrito para cualquier persona. Es decir, que no se adapta a ti en concreto. Ten esto en cuenta, por favor, y toma solo aquella información que sea valiosa y útil para ti y tus circunstancias única.

Ahora me gustaría saber qué estrategias de las que te he compartido has puesto en marcha. O si, por el contrario, tienes tus propias estrategias que a ti te funcionan. Si te apetece, te invito a que lo compartas con todos nosotros en la sección de comentarios (abajo del todo). Internet es muy amplio y lo podemos usar para que personas con las mismas dificultades compartamos nuestras experiencias.

Iratxe López Fuentes

Iratxe López Fuentes

Soy Iratxe López, Doctora cum laude en Psicología por la Universidad de Deusto y Psicóloga Clínica. Además, cuento con la Habilitación Sanitaria, lo que me permite ejercer como Psicóloga Clínica y ver pacientes. He atendido pacientes con diferentes dificultades psicológicas y emocionales, como, problemas de autoestima, ansiedad, depresión, duelos, problemas de conducta, dificultades en las relaciones sociales... Por último, me gustaría destacar que tengo la gran suerte de ser la directora del Centro Iratxe López Psicología.

2 comentarios en «¿Por qué estoy tan cansada y sin ganas de hacer nada? Entendiendo la fatiga»

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