Preguntas que me hago cuando voy al psicólogo por primera vez

Preguntas que me hago cuando voy al psicólogo por primera vez

Cuando llevamos el coche al mecánico, sabemos lo que sucederá: arreglarán nuestro coche.
Cuando se nos rompe un hueso y acudimos al médico, sabemos lo que sucederá: nos colocarán una férula o yeso, y finalmente se curará.

Pero cuando concertamos una cita para ver a un psicólogo…

¿Sabemos lo que va a pasar?

Muchas personas no están muy seguras, por eso en este artículo he intentado reunido algunas preguntas que me hago cuando voy al psicólogo por primera vez y las he respondido. 

Preguntas que me hago cuando voy al psicólogo por primera vez

Algunas palabras tranquilizadoras…

Como psicólogos sabemos lo difícil que es acudir a una primera sesión. Comprendemos tus ansiedades y miedos. Piensa que muchos de los psicólogos que trabajamos haciendo terapia con pacientes, hemos pasado por nuestro propio proceso terapéutico también, por lo tanto, hemos estado en tu misma situación.

Además, no es que alguien quiera ir a ver a un terapeuta o psicólogo clínico. No es que nos levantemos una buena mañana y digamos: “Guau, me he estado perdiendo algo en mi vida. Me encantaría conversar con un extraño sobre mis miedos, pensamientos y sentimientos más íntimos”. De hecho, la mayoría de las personas piensan exactamente lo contrario acerca de acudir a una cita con un profesional de la salud mental. La mayoría de las personas nos evita como a la peste o la gripe aviar.

No hay formas fáciles de “superar” este miedo y ansiedad. La ansiedad es una parte normal de nuestras vidas, y nos permite saber que lo que estamos a punto de emprender es, de hecho, un viaje importante en nuestras vidas.

Entonces, en lugar de luchar contra esos sentimientos, es mejor simplemente aceptarlos como parte del proceso. Esa aceptación se convierte en uno de los primeros pasos no solo para obtener ayuda, sino también del proceso hacia el cambio.

Aquí estás, nunca antes habías ido a un terapeuta, y estás a punto de tener tu primera sesión. Relájate. Lo más importante que debes recordar antes de llegar a la consulta del psicólogo es que todas las preocupaciones que tengas, como sonaré absurdo, qué va a pensar de mí, voy a parecer raro… son preocupaciones que tu psicólogo ha escuchado antes.

“El despacho de tu psicólogo es el único lugar donde no tienes que preocuparse por lo extraño que suenas.”

Preguntas que me hago cuando voy al psicólogo por primera vez (y sus respuestas)

P: ¿Si voy a ver a un psicólogo es porque estoy “enfermo”, “perturbado” o “loco”?
R: Desde luego que no. Pensar que uno tiene que estar “loco” para ver a un psicólogo es un mito.

Esta pregunta me la han hecho incluso niños que han venido a mi despacho. Síntoma de lo arraigado que tenemos este mito en torno a acudir a un psicólogo.

Las personas acuden al psicólogo por una gran variedad de razones, que incluyen aprender a manejar mejor el estrés, aliviar los síntomas emocionales angustiosos, superar una fobia, mejorar sus relaciones con los demás… Algunas personas buscan la ayuda de un psicólogo clínico porque están afrontando una crisis específica en la que necesitan ayuda, mientras que otras buscan mejorar su vida.
Además, cuando me hacen está pregunta, suelo responder con dos preguntas:

¿Qué es estar loco?
¿Qué es estar sano?

A menudo, solemos confundir lo sano con lo que es normal en nuestra sociedad. Es decir,… si todo el mundo lo hace entonces, es normal y sano.

Pero, ¿quién decide qué es lo normal? ¿Dónde nos lleva la normalidad? Y lo que es más importante: ¿seguir los cánones establecidos por la sociedad nos garantiza una buena vida?

“Cada vez que te encuentres del lado de la mayoría,
es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”

Mark Twain

P: ¿Cómo puedo elegir al psicólogo adecuado para mí?
R: Una buena idea puede ser hacer una lista de tres o cinco psicólogos que hayas encontrado en internet o que te hayan recomendado, hablar con ellos (ya sea por email o telefónicamente) y hacerles las mismas tres o cinco preguntas a cada uno. Las preguntas pueden ser específicas sobre tu problema en particular, por ejemplo, si tienes ansiedad podrías preguntar: ¿Cuál es la técnica que usas para ayudar a las personas a reducir la ansiedad?”. O también pueden ser más generales, como: ¿Cuál es tu teoría sobre por qué algunas personas cambian, mientras que otras no?

Obviamente, también es una buena idea que visites el sitio web del profesional y que busques opiniones en internet (aunque, a veces, resulta difícil encontrar opiniones de otros pacientes debido a que las personas que acuden al psicólogo quieren mantener su confidencialidad).

P: ¿Qué es exactamente la terapia?
R: En pocas palabras, la terapia, también llamada psicoterapia, es el proceso de reunirse semanalmente (aunque, puede tener otra periodicidad) con un profesional capacitado y acreditado para ayudarte a reconocer y cambiar los comportamientos y pensamientos mentales y emocionales profundamente arraigados y potencialmente auto-saboteadores, patrones que te mantienen sintiéndote estancado, dolorido, bloqueado y alejado de la vida que deseas vivir.

P: ¿Cómo preparo para mi primera sesión?
R: No es necesario que prepares nada como tal. Lo importante es que estés presente en la sesión con la intención de ser abierto y honesto contigo mismo. Otro aspecto muy importante es que vengas con un compromiso firme, tanto contigo mismo, como con el proceso terapéutico que vas a iniciar. Una y otra vez, corroboro que las personas que se comprometen con la terapia firmemente obtienen mejores y más rápidos resultados.

En la primera sesión me gustará aprender sobre ti y lo que te está pasando en este momento de tu vida. Lo más probable es que haya mucho que quieras contarme, y estaré escuchándote con atención y haciéndote algunas preguntas para conocerte mejor. La única persona que puede contar tu historia, eres tú. Al entrar en la consulta del psicólogo por primera, recuerda que eres el experto de tu propia vida. Tu psicólogo no está para juzgarte o para decirte lo mal que lo has hecho. No, de hecho, quiere convertirse en el segundo experto más importante del mundo en ti (tú eres el primero).

Será importante que explores cómo te sientes con el psicólogo. La investigación ha demostrado que el éxito de la terapia está determinado más por la calidad de la relación entre el terapeuta y paciente, que por la orientación teórica del terapeuta.

P: ¿Qué sucede realmente durante una sesión de terapia?
R: Una vez hecha la primera sesión de terapia, en las siguientes sesiones, el terapeuta generalmente te invitará a compartir lo que ha estado sucediendo en tu vida, lo que te ronda por la mente, lo que te molesta o si hay algún objetivo sobre el que quieras hablar. Te invitará a hablar abiertamente. No serás criticado, interrumpido o juzgado mientras hablas. Este es un tipo de conversación especial y única en la que puedes decir exactamente lo que sientes: con total honestidad, sin preocuparte de herir los sentimientos de alguien, dañar una relación o ser penalizado de alguna manera. Todo lo que quieras o necesites decir está bien.

Algunos psicólogos (como yo) pueden pedirte que hagas alguna tarea o ejercicio después de una sesión. Puede ser pasar un tiempo cada día golpeando una almohada para liberar emociones reprimidas de forma segura, escribir en un diario, o cualquier otra actividad importante para que consigas tus objetivos. Durante la próxima sesión, puedes compartir tu progreso y abordar los puntos en los que te sentiste frustrado o bloqueado.

Por supuesto, cada psicólogo es diferente y cada paciente es único, y por lo tanto, cada relación entre el terapeuta y el paciente también es distinta, lo que significa que no existe una descripción universal de una sesión de terapia.
En última instancia, independientemente del psicólogo y el paciente, un terapeuta escuchará sin juzgar y ayudará a los pacientes a tratar de encontrar soluciones a los desafíos que afrontan.

P: ¿Tendré que hablar sobre mi infancia?
R: No necesariamente. Mucha gente piensa que visitar a un psicólogo significa desenterrar viejos asuntos de su niñez, o hablar de lo horrible que era su madre, etc. Esto es un mito. Lo que hables durante una sesión de terapia dependerá en gran medida de tu situación y objetivos únicos.

Dicho esto, si tienes un fuerte sentimiento de no querer hablar sobre tu infancia, puede ser que… ¡La intensidad de tu deseo de no hablar de ello, este indicándote precisamente que deberías hacerlo! Cuando las personas tenemos emociones negativas fuertes sobre nuestra infancia o cualquier otro tema, por lo general suele resultar interesante hacer algunas indagaciones para descubrir por qué. Lo que te está causando sentir emociones tan fuertes sobre el pasado, es más que probable que tenga un impacto en tu vida actual de alguna manera también.

P: ¿Cuánto tiempo tendré que ir a la terapia?
R: Esto varía dependiendo de la persona, su situación y objetivos. He tenido pacientes que reservaron una cita, resolvimos su problema y estaban listos. A veces, una conversación honesta y valiente es realmente todo lo que necesitas.

Otros pacientes han reservado sesiones conmigo durante un período de varias semanas o meses, centrándose en un problema concreto y resolviendo ese problema. Luego, hay otros con los que he trabajado durante un periodo de tiempo más largo, ya que los aspectos de su vida que querían trabajar eran más profundos o requerían de más tiempo. Algunas personas aprecian tener un espacio y tiempo en el que compartir sus sentimientos y aumentar su autoconocimiento cada cierto tiempo.

La terapia consiste en lo que cada persona necesite: una conversación una sola vez, una fuente temporal de apoyo durante una transición de su vida o una experiencia más continuada en el tiempo.

P: ¿Por qué ver a un psicólogo? ¿Por qué no simplemente hablar con un amigo o alguien de mi familia?
R: Si has creado una red social en la que puedes apoyarte y que te cuida y escucha, entonces, comparte tus sentimientos, objetivos y sueños con esas personas. Son una gran parte de tu red de apoyo, y sus ideas y ánimos pueden ser muy útiles y beneficiosos para ti.
Sin embargo, las personas que ya te conocen no suelen ser completamente objetivas cuando te escuchan. Por ejemplo, es posible que desees dar un giro a tu carrera profesional y confieses ese sueño a tu pareja. Es posible que desee apoyarte al 100% y hacer todo lo posible para ayudarte a conseguirlo, pero también puede estar lidiando con sus propias emociones, como la ansiedad sobre cómo un cambio en tu carrera cambiará su vida también. Estas emociones podrían dificultar que tu pareja te escuche y te apoye objetivamente.
Es por eso que trabajar con un psicólogo puede ser tan valioso y necesario. Es una oportunidad única para compartir todo lo que sientes y todo lo que deseas crear, sin que nadie imponga sus propias ansiedades en la conversación.

“Es mucho más fácil sentarse y hablar con un extraño sobre ciertos problemas personales que con alguien que te conoce. Parte de tu autoestima consististe en proyectar una imagen saludable de ti mismo ante tus amigos, conocidos y familiares, por lo tanto lo más habitual es que no muestres todos los defectos y dificultades que solo tú puedes ver en tu interior.”

P: ¿Cuál es la responsabilidad que tengo como paciente en el proceso terapéutico?
R: Como paciente tienes el papel más importante dentro de la terapia. Tu implicación será fundamental para que la terapia sea un éxito. Adquirir esa responsabilidad implicará que…

  • Haya por tu parte un esfuerzo para que la recuperación sea una prioridad en tu vida.
  • Asistas a las citas que hemos programado, ya que si no acudes a las sesiones el impulso de la terapia se verá interrumpido y el progreso se verá ralentizado.
  • Seas sincero y honesto durante las sesiones.
  • En algunas ocasiones puede ser importante que hagas alguna tarea entre sesión y sesión, y será importante que la lleves a cabo.

P: ¿Qué es la confidencialidad?
R: Todo lo que hables con tu psicólogo es confidencial. Además, si tu psicólogo quiere transmitir información personal tuya a otras personas (como en el caso de querer consultar a un psiquiatra) necesitará tu permiso por escrito.
Solo hay tres situaciones en las que los psicólogos nos vemos obligados a revelar información personal sobre nuestro paciente:

  • Aquellas situaciones que representen un riesgo muy grave para el propio paciente.
  • Cuando terceras personas están en un riesgo muy grave.
  • Y también por disposiciones legales que así lo establezcan.

Para terminar…

Puede que salgas de tu primera sesión sintiéndote: aliviado, horrorizado, relajado, ansioso, esperanzado… o cualquier combinación de estos sentimientos, y muchos más. Acostúmbrate a estos sentimientos, porque la terapia psicológica es una experiencia diferente a cualquier otra. La mayoría de las personas que prueban la terapia, terminan contentas con su elección, y aprecian el tiempo que pasan con su psicólogo como una oportunidad para explorar nuevas formas de ser, pensar, sentir…

Espero que estas preguntas que me hago cuando voy al psicólogo por primera vez te hayan resultado útiles. Si quieres hacerme más preguntas, puedes ponerte en contacto conmigo a través de mi página de Contacto.

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