Por qué ver a un psicólogo no es lo mismo que hablar con un amigo

ver a un psicólogo no es lo mismo que hablar con un amigo
Está claro que hablar con un amigo es gratis y que la terapia psicológica tiene un precio. Pero, lo cierto es que solo trabajar con un psicólogo te dará las habilidades cognitivas y emocionales necesarias para vivir una vida más feliz. En este post veremos por qué ver a un psicólogo no es lo mismo que hablar con un amigo. Desafortunadamente, lo que los medios de comunicación y las películas dan a entender es que la terapia consiste únicamente en hablar. Solo muestran una pequeña parte de lo que ocurre en terapia. Por ello, si nunca lo has vivido, puede resultar complicado entender completamente qué es la psicoterapia. Desde este punto, es fácil suponer que no será más beneficioso que hablar con un amigo. Al igual que una relación con un amigo, ver a un psicólogo implica hablar con alguien, mostrarse vulnerable y, a veces, recibir consejos. Sin embargo, esto que acabo de mencionar ahora son solo una pequeña parte de la experiencia de ir a un psicólogo.  Una vez que sepas las diferencias entre trabajar con un terapeuta y hablar con un amigo, te resultará mucho más fácil ver cómo la inversión vale la pena.  Antes de seguir es importante señalar que un psicólogo nunca puede ser considerado como un amigo. Eso supondría una violación de los límites de la relación terapéutica y no cumplir con la ética en nuestra profesión.

El valor de llevar a cabo un proceso terapéutico 

Estos son algunos aspectos de la terapia que proporcionan un valor a largo plazo y van más allá de una conversación que podrías tener con un amigo:
  • Aprender a manejar mejor las emociones.
  • Desafiar las creencias negativas que afectan de manera negativa a tu vida.
  • Aprender nuevas perspectivas sobre las situaciones y personas.
  • Aprender a mejorar las relaciones y evitar las tóxicas.
  • Identificar comportamientos, decisiones y patrones negativos y positivos.
  • Comprender cómo tu pasado está afectando a tu presente.
  • Reducir de los síntomas de las enfermedades mentales. 
  • Prevenir el desarrollo de enfermedades mentales.
  • Aprender técnicas terapéuticas, como por ejemplo, técnicas de respiración. 
  • Aprender a ser más auténtico y comprender quién eres. 

Motivos por los que ver a un psicólogo no es lo mismo que hablar con un amigo

  1. Los psicólogos son profesionales formados y capacitados. Los psicólogos tienen años de formación en comportamiento humano, dinámica de relaciones humanos e intervenciones psicológicas efectivas, entre otras muchas cosas. La mayoría de los amigos no. Los psicólogos también están capacitados para escuchar a fin de comprender a sus pacientes;, alentar el pensamiento independiente y la autorreflexión, y señalar los puntos ciegos. Además, el proceso terapéutico buscar que la persona prospere, ayuda a las personas a mejorar y avanzar. Cuando hablamos con un amigo sus comentarios no están dirigidos a apoyar el crecimiento y el cambio a largo plazo. 
  2. Los terapeutas son objetivos. Los amigos no son objetivos, ni neutrales. Tienen algo en juego y sus puntos de vista afectan a lo que dicen, además, tienen necesidades y opiniones que van a teñir y sesgar su interacción, sean conscientes de ello o no. Los psicólogos están entrenados para ser conscientes de sus prejuicios y reacciones y trabajar a través de ellos. Un psicólogo no dice a su paciente lo éste quiere escuchar. 
  3. La terapia es confidencial. Hay cosas que la mayoría de nosotros revelamos en la terapia que puede ser incómodo compartir con un amigo. Entonces, es más probable que indaguemos más hondo y vayamos a lo más profundo de nosotros mismos cuando sabemos que podemos revelar nuestros secretos en un espacio seguro. Dicho en otras palabras, la terapia es un espacio seguro, solidario y empático para explorar los aspectos de uno mismo que quizás no estés dispuesto o no puedas explorar en el contexto de las amistades u otras relaciones personales.
  4. La terapia se enfoca en ti. En la terapia hablamos sobre ti, tu bienestar y tu beneficio, no el de los demás. La terapia está diseñada para ayudarte a descubrir y lograr lo que realmente quieres, y no lo que otras personas quieren para ti.
  5. La terapia proporciona cierta estructura y un punto de contacto. Esa cita semanal, quincenal o mensual que se repite a lo largo del tiempo se convierte en un lugar de refugio y alivio cuando parece que todo lo demás en tu mundo se desmorona. Tienes la sensación de que la consulta de tu psicólogo es el único lugar donde las cosas tienen sentido y te sientes seguro. Y desde un lugar así, es mucho más fácil explorar y trabajar sobre tus problemas. 
  6. Un buen terapeuta desempeña muchos roles para ti. A veces, es posible que necesites un buen toque de atención, otras veces necesitas una alguien que te anime sin reservas, otras veces necesitarás a alguien con quien compartir tu dolor. Tu psicólogo, se convierte en todas esas cosas para ti ayudándote a dsr todos los pasos que necesitas. 

Por qué usar a un amigo como si de un psicólogo se tratase puede dañar la amistad

Como ya hemos dicho, una amistad es diferente a una relación terapéutica con un psicólogo. Si intentas tratar una relación de amistad como si de una relación con un profesional se tratara, podrías dañarla esa amistad. Una persona que trata a sus amigos como si fuesen su psicólogo, suele pasar casi cada minuto de cada conversación hablando de sí misma, bien sea de su ex, los hombres con los que está saliendo ahora, su jefe, su familia, etc. Y cada vez que hay una pausa, en lugar de preguntar a la otra persona por su vida, intenta pensar en más cosas para contar sobre sí misma. Una relación de amistad sana es recíproca. Si coges de la relación mucho más de lo que das, la relación se volverá poco saludable. Por lo tanto, hablar con un amigo es gratis en términos de dinero, pero hay un precio que pagar.  La terapia gratuita de un amigo puede costarte esa amistad, además de que los problemas de salud mental se mantienen. Con un psicólogo, puedes coger todo lo que quieras (en términos de escucha, apoyo emocional, comprensión, etc.).  Estás pagando por un servicio. Para finalizar, me gustaría utilizar una analogía que escuche a un profesor para explicar las diferencias que existen entre hablar con un psicólogo y un amigo. Los psicólogos son como un entrenador al margen observando tu vida, mientras que tus amigos son jugadores reales en el campo de juego. Desde luego que ambos son importantes y esenciales en la vida de una persona, pero los roles y las perspectivas son diferentes.  Si has disfrutado con la lectura de este post, quizá te apetezca leer sobre La Compasión: Qué es y cómo desarrollarla o sobre Cómo ser amable con uno mismo: Practicar la autocompasión. 
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Iratxe López

Soy Iratxe López, Doctora cum laude en Psicología por la Universidad de Deusto y Psicóloga Clínica. Además, cuento con la Habilitación Sanitaria, lo que me permite ejercer como Psicóloga Clínica. Por último, me gustaría destacar que tengo la gran suerte de ser la directora del Centro Iratxe López Psicología.

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