No todas las mujeres quieren ser madres, pero decirlo sigue siendo casi un acto de traición.
El movimiento NoMo (No Mothers) nace como respuesta a esa presión brutal que empuja a la maternidad como destino, redención o sentido de vida. ¿Y si no? ¿Y si no hay vacío, ni trauma, ni egoísmo? Solo una decisión. Personal. Lúcida. Legítima.
Este post no va de justificar nada. Va de romper el mito de que la mujer que no quiere hijos está rota, perdida o a punto de cambiar de opinión. Algunas simplemente no quieren maternar. Y punto.
En Iratxe López Psicología tenemos posts que hablan sobre la maternidad porque nos encanta acompañar a las mujeres en la maternidad, pero, también creemos que es importante visibilizar la no maternidad.
1. ¿Qué es el movimiento NoMo?
NoMo viene de No Mothers, y no es una moda ni un hashtag simpático. Es una declaración política, social y emocional: no quiero ser madre, y no necesito justificarlo.
El término se ha popularizado especialmente en Estados Unidos para dar nombre a una realidad que siempre ha existido, pero que durante siglos se ha vivido en silencio o con culpa: mujeres que deciden no tener hijos.
No por imposibilidad, no por trauma, no por falta de oportunidades… sino por decisión. Por deseo. Por límites. Por libertad.
El movimiento NoMo no se organiza en marchas ni reparte carnés. Es más una postura vital que una identidad fija.
Y eso es justo lo que lo hace incómodo: rompe la narrativa de que toda mujer, en el fondo, quiere ser madre. Aunque no lo sepa, aunque lo niegue o lo esté posponiendo “por ahora”.
El NoMo no es anti-maternidad. Es anti-imposición.
2. No querer hijos, no significa estar rota
Parece que, si una mujer dice que no quiere tener hijos, el mundo necesita una explicación. Un trauma, una infancia difícil, un ex que la dejó sin fe en la humanidad. Algo. Porque claro, si no hay herida, ¿cómo se justifica el “no”?
Spoiler: no hace falta justificarlo.
Desde la psicología —sí, incluso desde la psicología perinatal— es fundamental entender que el deseo de no maternar también es legítimo. No es una defensa. No es un síntoma. No es una etapa.
Hay mujeres que simplemente no lo sienten. No les nace. No lo desean. No lo imaginan. Y eso no las hace frías, ni egoístas, ni menos empáticas. Las hace honestas consigo mismas.
Lo que muchas veces sí está roto, en cambio, es el sistema que patologiza cualquier deseo que se salga del guion: el que reduce a las mujeres a su capacidad reproductiva, y el que no soporta que alguien diga “no” sin una gran historia detrás.
No querer hijos no es una ausencia de algo. Es otra forma de estar en el mundo.
La idea de que toda mujer sin hijos es una herida andante, es absurda.
Dra. Iratxe López Fuentes
3. NoMo y el peso del “algún día cambiarás de opinión”
Una de las frases más repetidas (y más hirientes) que escucha una mujer NoMo es esta: “Eso dices ahora, pero ya cambiarás de opinión”. Como si el deseo de no ser madre fuese una rabieta adolescente, un capricho temporal o un síntoma de que algo no está bien.
Esa insistencia en el cambio futuro es una forma de invalidación constante. Niega la posibilidad de que una mujer adulta pueda conocerse, pensarse y tomar decisiones profundas sobre su propia vida. Y lo hace desde una condescendencia brutal: “ya crecerás”, “ya lo entenderás”, “ya se te despertará el instinto”.
Pero, ¿y si no se despierta? ¿Y si lo que se despierta es la rabia de no haber podido vivir la vida que sí querías, por miedo a decepcionar a todo el mundo?
NoMo no es un error juvenil que necesita corrección. Es una forma consciente de habitar el mundo.
4. ¿Y si tu maternidad no está en tener hijos?
Para muchas mujeres NoMo, el acto de cuidar, acompañar, nutrir o crear no desaparece. Simplemente no toma la forma de gestar un hijo. Algunas se vuelcan en proyectos personales, arte, activismo, vínculos profundos o en otras formas de maternaje simbólico que no pasan por el útero.
La maternidad no deseada y la creatividad no son opuestas. De hecho, hay muchas formas de traer cosas al mundo que no implican criar a una criatura.
Y eso también merece reconocimiento. Porque no todas las mujeres sin hijos viven en vacío. Algunas, simplemente, canalizan su energía vital hacia otros territorios.
5. ¿Y si no quiero ser madre, pero tampoco lo tengo claro?
No todas las mujeres están en un “sí quiero” o un “no rotundo”. Hay muchas —muchísimas— que habitan un terreno confuso. Que no sienten el deseo de maternar, pero tampoco pueden afirmar con seguridad que no lo querrán nunca.
Que lo piensan, lo repiensan, lo dudan, lo esconden, lo empujan hacia adelante como si el tiempo fuera a decidir por ellas.
Y eso también es legítimo.
La cultura te dice que lo sabrás. Que un día despertarás con el “instinto” activado. Que, si no lo sientes ahora, será “cuando encuentres a la persona adecuada” o “cuando veas a tu sobrino” o “cuando se te pase esta etapa”.
Spoiler: a veces no se pasa. Y está bien.
Desde la psicología perinatal, no solo se acompaña a quienes gestan. También se acompaña el deseo incierto, la ambivalencia, el miedo, el cansancio emocional de tener que explicarte todo el tiempo.
Porque cuando lo social aprieta y lo biológico no responde, aparece una culpa que no es tuya… pero que acabas cargando igual.
Si no lo tienes claro, no estás fallando. Estás sintiendo. Y eso ya es bastante.
6. La psicología perinatal también es para quienes no quieren maternar
La psicología perinatal no es solo para mujeres embarazadas, postpartos y bebés recién nacidos.
También es para las que no desean ser madres, para las que lo están dudando, para las que sienten que no encajan en el molde de la maternidad tradicional y necesitan poder decirlo sin miedo.
Porque el no-deseo también duele cuando todo alrededor te dice que debería estar ahí. Porque a veces, lo que necesitas no es reafirmarte ni cambiar de opinión, sino simplemente tener un espacio para pensarte, sentirte y escucharte sin juicio.
Trabajamos con mujeres que:
- No quieren tener hijos y sienten culpa por ello.
- Se están cuestionando su deseo maternal en un entorno que empuja al “sí”.
- Sufren por no desear lo que “se supone” que deberían desear.
- Necesitan un lugar seguro donde poder decir “no sé”, “no quiero” o “no puedo más”.
La libertad también se trabaja. A veces no está en el “sí” ni en el “no”, sino en la posibilidad de explorar sin presión.
Si estás dudando, sintiendo culpa, o simplemente necesitas un espacio donde poder pensar en voz alta sin miedo a ser juzgada, estamos aquí.
La psicología perinatal no es solo para quienes van a ser madres, sino también para quienes se están atreviendo a decidir libremente si quieren serlo… o no.
Puedes leer más sobre nuestra forma de trabajar en el botón de abajo.
En resumen: Movimiento NoMo, mujeres que deciden no ser madres
- El movimiento NoMo defiende el derecho a no ser madre sin tener que justificarse.
- No es una moda ni una etapa: es una decisión consciente y válida.
- No querer hijos no implica estar rota, herida o incompleta.
- NoMo no va contra la maternidad, va contra la obligación de maternar.
- La psicología perinatal también acompaña a quienes no quieren ser madres.
Referencias bibliográficas
- Day, J. (2012). The Gateway Women Manifesto: Are childless women the new suffragettes? Recuperado de https://gateway-women.com/the-nomos-manifesto-are-childless-women-the-new-suffragettes/
- Gutiérrez, R. (2020). Mujeres NoMo: Decisión de no tener hijos. Gaceta UNAM. Recuperado de https://www.gaceta.unam.mx/mujeres-nomo-bajo-una-gran-presion-social/
- Donath, O. (2015). Regretting Motherhood: A Sociopolitical Analysis. Signs: Journal of Women in Culture and Society, 40(2), 343-367. https://www.journals.uchicago.edu/doi/abs/10.1086/678145



