11 consejos para explicarle a tu hijo/a que va a ir al psicólogo

11 consejos para explicarle a tu hijo/a que va a ir al psicólogo

¿Cómo le explico a mi hijo/a que va a ir al psicólogo? 

¿Mi hijo/a entenderá qué es un psicólogo y para qué va a las sesiones? 

¿Se enfadará mi hija/o si le digo que tiene que ir a ver a un psicólogo?

¿Se sentirá mal mi hijo/a pensando que hay algo malo en él/ella por ir al psicólogo?

Como psicóloga clínica infantil, estas son preguntas que las madres y padres me han hecho en muchas ocasiones. En este artículo trato de darte algunas pautas y consejos  para explicarle a tu hijo/a que va a ir al psicólogo.

Lo primero que me gustaría decirte es que es natural que estés nervioso/a por la reacción que tu hijo/a pueda tener al explicarle que va a ir a un psicólogo. También es comprensible que no sepas cómo explicarle adecuadamente la situación.

Es posible que te preocupe que tu hijo/a se enfade o no lo entienda cuando se lo expliques. Aunque este es a veces el caso, es esencial que seas honesto/a con tu hijo/a.

En algunas ocasiones también puede ocurrir que el niño/a acepte con relativa naturalidad el acudir a un profesional de la salud mental (sobre todo en aquellos niños/as que tienen conciencia de su problema), y que sean el padre y la madre los que tengan más reparos a la hora de llevar a su hijo/a a un psicólogo. En cualquier caso, hay formas mejores y peores de dar a tu hijo/a la noticia de que acudirá a un psicólogo.

Espero que los consejos que te doy a continuación, te ayuden a manejar la situación. Además, todos los consejos que incluyo los utilizo en mi propia consulta de Psicología. ¿Quiere leer los consejos para explicarle a tu hijo/a que va a ir al psicólogo? 

1. Busca un momento de calma

Uno de los primeros consejos para explicarle a tu hijo/a que va a ir al psicólogo es, sin duda, que busques el momento adecuado para darle la noticia a tu hijo/a. Será conveniente que evites decírselo cuando esté cansado/a, cuando esté nervioso/a por algún acontecimiento importante para él/ella o cuando haya tenido algún tipo de conflicto. Evita también decírselo cuando estés enfadada/o con tu hijo/a porque entonces, es muy probable que vea el acudir a terapia como un castigo. Del mismo modo, no trates de explicárselo cuando él o ella esté enfadado/a, ya que difícilmente entenderá lo que intentas explicarle.
Busca, por lo tanto, un momento relajado, en el que el niño/a esté descansado/a, después de haber compartido un rato de juego con él/ella, etc.

2. Háblale de la dificultad que tiene

Explícale a tu hijo/ la dificultad que crees que tiene. Algunos ejemplos pueden ser estos:

“Cariño, sé que has estado teniendo muchas peleas en la escuela”.
“Parece que has estado teniendo muchas pesadillas últimamente”.
“Veo que estás nervioso/a gran parte del tiempo”.
“Sé que en el colegio otros niños/as se meten contigo”.

3. Ofrécele comprensión

Dile a tu hijo/a que sabes que no está del todo contento/a y que te gustaría ayudarle. Puedes decirle:

“Debe ser molesto cuando los otros niños/as están enfadados/as contigo”
“Las pesadillas pueden ser realmente aterradoras. A nadie le gusta tener miedo”.
“Creo que estar nervioso/a todo el tiempo tiene que ser agotador para ti”.
“Pienso que tiene que ser muy duro que en el colegio se metan contigo”.

4. Hazle saber que hay alguien que puede ayudarle

Una vez que hayas hablado sobre la dificultad que tu hijo/a tiene y después de haberte mostrado comprensivo/a, dile que has encontrado a alguien que puede ayudarle. Frases similares a estas pueden ser útiles:

“A veces, cuando los niños/as se sienten asustados la mayor parte del tiempo (incluye aquí la dificultad que tu hijo/a tiene), es bueno ir a una persona cuyo trabajo es ayudar a los niños/as a comprender sus sentimientos y preocupaciones hablando y jugando sobre ellos.
He estado hablando con ella por teléfono y se llama Iratxe, y es muy agradable y divertida. Ella es una doctora de sentimientos, no de tu cuerpo. Creemos que si vas con ella una vez a la semana, podría ayudarte a entender por qué has tenido esas pesadillas. Entonces ya no tendrás miedo”.

5. Explícale qué es un psicólogo y en qué consiste la terapia

Este puede ser uno de los consejos para explicarle a tu hijo/a que va a ir al psicólogo más complejos, ya que la mayoría de las personas no saben cómo se lleva a cabo la terapia psicológica con niños/as. 
Puedes explicar a tu hijo/a que este tipo de visita no implica un examen físico o vacunas. También puedes hacer hincapié en que este tipo de médico habla y juega con los niños/as y las familias para ayudarlos a resolver dificultades y sentirse mejor. Muchas veces, ocurre que los propios niños/as ponen un nombre divertido a la figura del psicólogo, como médico de los juegos o médico de la felicidad.
Puede ocurrir que tu hijo/a te haga preguntas que no sepas responder, en este caso, lo más honesto es decirle que no sabes la respuesta, y que podrá preguntárselo a Iratxe y que ella se lo explicará. También te aconsejo, que leas la página de mi web en la que hablo sobre terapia infantil, especialmente el apartado de cómo trabajo.

6. Cuéntale cómo serán las primeras sesiones

Uno de mis consejos para explicarle a tu hijo/a que va a ir al psicólogo es contarle cómo serán las primeras sesiones, ya que, suele ayudar. Es necesario ser honestos y explicarle que en primer lugar acudiréis el padre y la madre a conocer al psicólogo para poder explicarle la situación. Creo que es necesario que el niño/a sepa que este primer encuentro va a tener lugar, ya que en la primera sesión hablareis sobre él o ella y tiene derecho a saberlo. Puedes decirle que un segundo día irá el niño/a para conocer al psicólogo. Puedes ayudarle a hacerse una idea de cómo será la primera sesión contándole que el psicólogo y él/ella harán un dibujo, charlarán y jugaran a distintos juegos.

7. Dale información adicional sobre el psicólogo con el que estará

Puede ser de mucha utilidad para tu hijo/a que le des más información sobre el profesional al que verá. Por ejemplo, hoy en día muchos psicólogos tienen webs con el apartado “Sobre mi” y muchos de ellos incluyen una fotografía suya en este apartado. En mi caso, en la página en la que hablo sobre mí, incluyo una foto mía y en la página en la que hablo sobre terapia infantil, incluyo una foto de cuando era pequeña.

8. Enfatiza la idea de que el psicólogo ayudará a todos en la familia

Cuando estoy trabajando con un niño/a, también estoy trabajando con su padre y madre. Los niños/as que vienen a mi consulta, a veces piensan que son la causa de todos los problemas de su familia. Los niños son naturalmente egocéntricos (es una parte del crecimiento) y, por lo tanto, creen que todo tiene que ver con ellos. Los niños/as no existen en el vacío, y si un niño/a tiene dificultades, entonces el padre y la madre también se ven involucrados. 
Además, desde mi forma de trabajar, reservo una sesión mensual para estar únicamente con el padre y la madre. Los niños/as suelen sentirse más tranquilos/as al saber esto. Explicar a los niños/as que su padre y madre también van a acudir una vez al mes a estar con el psicólogo suele ayudar mucho a los niños/as, ya que de esta forma no se sienten el foco del problema.

9. Hazle saber que él/ella podrá establecer el ritmo

Los niños/as que vienen a verme no siempre quieren hablar conmigo. Esto está bien. Es natural protegerse cuando conocemos a una nueva persona, especialmente cuando esa nueva persona está ahí para ayudar al niño/a en un tema delicado. En las primeras sesiones no obligo a los niños/as a hablar, ellos y ellas necesitan tiempo y espacio para confiar y que podamos empezar a trabajar juntos. Hacerle saber esto a tu hijo/a, seguramente, le tranquilizará.

10. No insinúes que la terapia es un castigo

Si los niños/as entienden que ir al psicólogo es una especie de castigo, será terriblemente difícil establecer una buena relación. El niño/a acudirá a terapia dispuesto a hacernos frente y defenderse del “castigo”.

“¡Si no te portas bien, te llevaré a un psicólogo!”
“¡Has empeorado tanto que vamos a ir a un psicólogo!”

Estos no son mensajes adecuados. Incluso si te sientes desanimado/a, o incluso si sientes que acudir a un psicólogo es tu último recurso, recuerda que venir a la terapia es una decisión muy inteligente y positiva.

11. No te desanimes

Pese a que seas amable y expliques de forma adecuada a tu hijo/a que va a ir a ver a un psicólogo, puede que te diga: “¡No hay nada malo en mí!” o “¡Ya no tengo pesadillas!”. En este caso, mantén la calma con una respuesta como:

“De acuerdo, si tú e Iratxe decidís que ya no tienes miedo, papa y mama estaremos muy felices. Te queremos mucho, y por el momento creemos que es importante que vayas a ver a Iratxe”.

Dar a los niños/as este tipo de información antes de la primera sesión puede ayudar a establecer una buena actitud por parte del niño/a, además de proporcionarle tranquilidad y confianza.

Si después de haber leído el artículo sigues teniendo alguna duda sobre cómo explicarle a tu hijo/a que irá a ver a un psicólogo, entonces te aconsejo que te pongas en contacto con el profesional que hayas elegido para trabajar con tu hijo/a.

Por último, me gustaría resaltar que estas son solo algunas orientaciones, y como tales, no tienes que utilizarlas necesariamente, o puedes adaptarlas a tu situación única y personal. Si quieres recibir ayuda profesional con tu hijo/a, puedes visitar mi página de Contacto.

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