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Evaluación de neurodivergencias en Bilbao y online

Sabemos lo difícil que es sentir que no encajas y tener que esforzarse

Muchas personas adultas llegan a nuestro centro tras años de esfuerzo sin entender por qué les cuesta tanto «funcionar». Se comparan, se exigen y acaban agotadas.



A veces, la sospecha trae un nombre (TDAH, TEA/autismo, AACC o dificultades de aprendizaje) y otras, es solo una intuición.



En nuestro centro en Bilbao, realizamos evaluación y diagnóstico de neurodivergencias en adultos para comprender mejor cómo funciona tu mente, qué necesitas y cómo influye tu entorno.

Porque poner nombre a lo que te ocurre no solo es etiquetar, también es aliviar.

¿Qué es la neurodivergencia y qué significa ser neurodivergente?

¿Qué entendemos por neurodivergencia?

La neurodivergencia hace referencia a la diversidad natural en la forma en que funcionan los cerebros humanos.

No todas las personas procesamos la información, las emociones o el entorno del mismo modo, y eso no implica necesariamente un trastorno ni una patología.

Neurodivergencia y trauma: una relación que hay que mirar con cuidado

A veces, lo que parece una neurodivergencia puede ser trauma (y al revés). Por ejemplo: una persona muy inquieta puede encajar con un perfil de TDAH… o puede estar viviendo en hiperalerta por experiencias de maltrato o estrés prolongado. También puede ocurrir que convivan ambas cosas.

Y hay un tercer escenario muy frecuente: que la neurodivergencia haya generado un trauma secundario. Por ejemplo, crecer sintiéndote “el rarito”, sufrir bullying o no ser comprendido/a puede dejar huella emocional, incluso aunque la base sea un TEA u otro perfil neurodivergente.

Por eso, en Iratxe López Psicología, al evaluar neurodivergencias, siempre tenemos en cuenta el trauma para evitar diagnósticos erróneos.

¿Por qué usamos un paraguas para representar la neurodivergencia?

Esta imagen usa un paraguas para hablar de neurodivergencia: una forma de recordar que no estamos ante “una sola cosa”, sino ante un marco amplio donde caben perfiles distintos (TDAH, TEA, dislexia, Tourette, TOC…).

Los verás separados para que se entiendan bien, pero la realidad suele ser que, a veces, aparecen varios diagnósticos a la vez y muchos rasgos se solapan.

¿Qué significa ser neurodivergente?

Ser neurodivergente significa que tu forma de pensar, sentir o atender al mundo se aleja de lo considerado normativo. Comprenderlo nos permite dejar de interpretarlo como un fallo personal y empezar a mirarlo como una forma distinta de funcionamiento.

Neurotípico vs. neurodivergente (lo estipulado por “normal” y “lo que se sale de la norma”)

Cuando hablamos de neurotípico, nos referimos a una forma de funcionar que encaja con lo que la mayoría considera “lo normal”: cómo se atiende, se procesa la información, se regula la emoción o se interpreta lo social.

Neurodivergente significa que tu cerebro funciona de otra manera: no mejor ni peor, simplemente distinta. Y cuando no se entiende, a veces se vive como “yo estoy mal” o “me cuesta todo más”, cuando en realidad lo que falta es contexto.

Ponerle palabras a esa diferencia no es etiquetar, es empezar a mirarte con menos culpa.

¿Por qué muchas personas descubren su neurodivergencia siendo adultos?

Porque en la infancia no siempre se detectó, y muchas personas aprendieron a “seguir funcionando” sin saberlo.

Suele pasar por tres motivos:

1.- Se adaptaron y se “camuflaron”: copiaban, se esforzaban más y encontraban trucos para funcionar de forma normativa, aunque eso supusiera un esfuerzo tremendo.

2.- Los criterios y la mirada eran distintos, y en mujeres esto ha sido especialmente frecuente, por lo que algunas señales pasaban desapercibidas.

3.- En la vida adulta aumentan las exigencias (trabajo, estudios, pareja, crianza…) y las estrategias que antes permitían adaptarse o compensar dejan de ser suficientes. Es entonces cuando pueden empezar a aparecer agotamiento, ansiedad, bloqueos, dificultades en el día a día o la sensación constante de no llegar.

Ahí es cuando cobra sentido mirar más a fondo y valorar una evaluación profesional para entender si hay una neurodivergencia detrás.

¿Para quién tiene sentido una evaluación de neurodivergencias?

Una evaluación puede ser útil si sientes que algo no termina de encajar, si te reconoces en perfiles como TDAH, TEA, altas capacidades o dificultades de aprendizaje, o si llevas tiempo preguntándote por qué ciertos patrones se repiten en tu vida.

No se trata de buscar una etiqueta, sino de obtener comprensión, claridad y contexto para poder avanzar en la vida con mayor tranquilidad.

“Un diagnóstico tardío no lo resuelve todo, pero nos ayuda a entender que no estamos rotos, sino que funcionamos de manera distinta”

Síntomas de una persona neurodivergente (señales orientativas)

No existe un único perfil, pero en personas neurodivergentes suelen aparecer señales como:

¿Estas señales significan que tengo una neurodivergencia?

No necesariamente. Son señales orientativas. Cuando generan malestar o se repiten desde hace años, lo más útil es una evaluación psicológica que lo sitúe en tu historia y contexto.

¿Y si me reconozco en varios perfiles a la vez?

También es habitual. Hay rasgos que se solapan y, en algunos casos, conviven varias neurodivergencias. Por eso existen evaluaciones diferenciales, para no quedarse en una sola etiqueta.

Además, en neurodivergencia es frecuente que aparezcan rasgos que, si no se miran con contexto, parecen contradictorios: por ejemplo, puede que no soportes el ruido de una cafetería y, sin embargo, necesites escuchar música muy alta con auriculares para regularte.

Tipos de neurodivergencias que evaluamos

Test de neurodivergencias: guía orientativa y cuándo pedir ayuda profesional

En Iratxe López Psicología ponemos a tu disposición test de neurodivergencias, que pueden ayudarte a tener una primera aproximación a lo que te ocurre. 


Es importante tener en cuenta que estos test cumplen una función orientativa, pero no sustituyen una valoración clínica

Por tanto, resulta fundamental saber que: 

Los test online no son diagnósticos

El masking (enmascaramiento) y las estrategias aprendidas pueden sesgar los resultados.

La interpretación solo tiene sentido cuando se hace dentro de un contexto clínico y personalizado.

Si al realizar un test te reconoces en los resultados o te genera inquietud, suele ser una señal para solicitar una evaluación profesional completa

¿Un test online es suficiente para saber si soy neurodivergente?

No. Los tests orientan, pero no confirman ni descartan un diagnóstico. La evaluación clínica es la que permite interpretar resultados con contexto. De hecho, ten en cuenta que este no es un test estandarizado, solo son preguntas recopiladas y que hacen referencia a síntomas que suelen tener las personas con neurodivergencias.

¿Tengo que hacer el test antes de pedir cita?

No. Si lo tienes claro o te preocupa lo que te está pasando, puedes pedir evaluación directamente. El test es solo un recurso que ponemos a tu disposición.

¿Y si el resultado me inquieta?

A veces, solo pone palabras a algo que llevas tiempo sosteniendo. La evaluación sirve para entenderlo con rigor y calma.

Diagnóstico de neurodivergencias: cómo es el proceso y que incluye el informe

Nuestro proceso de evaluación puede realizarse tanto en Bilbao como, en algunos casos, en modalidad online. Antes de iniciar el proceso valoraremos si la evaluación a distancia es adecuada para tu situación concreta, ya que no todos los diagnósticos pueden realizarse completamente online. En algunos casos, ciertas fases podrán hacerse online y otras requerirán necesariamente evaluación presencial para garantizar una valoración rigurosa y de calidad.

Lo hacemos desde un enfoque neuroafirmativo: sin juicio, sin etiquetas que te reduzcan y poniendo el foco en comprenderte.

Integramos entrevistas clínicas, pruebas estandarizadas y análisis funcional, y cerramos con un informe diagnóstico claro y comprensible que te ayude a poner orden y sentido a lo que te ocurre.

Evaluación completa en neurodivergencias

70 € sesión / 1 hora

+ 200 € informe diagnóstico

*No existe precio cerrado. El número de sesiones dependerá de la neurodivergencia a evaluar y del caso clínico de la persona evaluada.

¿Tengo que traer informes previos (colegio, psicólogos, médicos, etc.)?

Si los tienes, tráelos. Nos ayudarán a tener una visión más amplia de lo que te ocurre. Sin embargo, no son imprescindibles. Lo fundamental es tu historia y cómo te afecta hoy; a partir de ahí, integramos lo que tenga sentido.

¿Cuántas sesiones son necesarias para cada evaluación en neurodivergencias?

No hay un número cerrado. Como orientación práctica, en nuestro equipo solemos estimar una media de unas 7 sesiones por neurodivergencia, pero pueden ser más o menos dependiendo de cada caso.

¿Para qué sirve el informe diagnóstico?

Para poner orden y claridad: entender tu forma de funcionar y tomar decisiones más ajustadas.

¿Debo pagar el informe diagnóstico al solicitar una evaluación en neurodivergencias?

. El informe diagnóstico forma parte inseparable de la evaluación. La evaluación no son solo las sesiones o los tests: es el proceso completo que termina con el análisis profesional y la redacción del informe.

Si se hacen solo las sesiones o pruebas y no se elabora el informe, no obtendréis una conclusión ni orientaciones útiles.

¿Es necesario obtener un diagnóstico? ¿En qué me beneficia?

No es imprescindible obtener una etiqueta diagnóstica; sí es fundamental obtener un perfil.

La evaluación nos dice tus puntos fuertes, dificultades y qué mantiene el problema, y eso permite diseñar intervenciones mucho más precisas. A veces hay diagnóstico (y eso trae comprensión y alivio); otras veces no encaja y trabajamos con un perfil cognitivo igual de útil. La etiqueta explica, no justifica.

¿Y si el resultado no coincide con lo que yo pensaba (o con un diagnóstico anterior)?

Es habitual. A veces confirma la sospecha y otras la matiza o la amplía. El objetivo no es validar una idea previa, sino entender con precisión qué está ocurriendo.

“Un diagnóstico no te crea de nuevo. Simplemente te da el lenguaje para entender a la persona que siempre has sido”

Pide cita para tu evaluación en neurodivergencias

Blog: Entradas relacionadas con la evaluación de neurodivergencias

Otras preguntas frecuentes sobre neurodivergencia

¿Necesito una derivación médica o venir con un diagnóstico previo?

No. Puedes pedir una evaluación sin derivación y sin venir “con una etiqueta”. Basta con que quieras entender qué te pasa y salir de la duda.

¿Y qué psicóloga me va a hacer la evaluación en neurodivergencias?

La evaluación en neurodivergencias la realiza la Dra. Iratxe López Fuentes, directora del centro. Aunque, en su defecto puede encargarse de las mismas una de las psicólogas colaboradoras del centro, pero siempre asesorada por la Dra. Iratxe López Fuentes. 

Iratxe cuenta con formación concreta en neurodivergencias (con dos cursos señalados en su perfil) y experiencia previa en un centro especializado en altas capacidades.

¿En qué edades hacéis las evaluaciones en neurodivergencias?

Por el momento, llevamos a cabo evaluaciones a personas mayores de 18 años.

 ¿La evaluación de neurodivergencias implica empezar una terapia?

No necesariamente. El diagnóstico busca comprender y poner contexto. Después, algunas personas inician terapia y otras utilizan la información para hacer cambios concretos.

¿Qué pasa si ya estoy en terapia o tomando medicación?

No es un impedimento. Nos ayuda a entender tu situación actual y lo tendremos en cuenta durante la evaluación, sin invalidar el proceso que ya estás haciendo.

¿Cómo llegar?

Estamos bien conectados en el centro de Bilbao

Metro de Abando

A 5 minutos andando del metro

Estación Abando Indalecio Prieto

A 5 minutos andando de la estación

Parking PARKIA – Arenal

A 5 minutos andando del parking

¿Damos el primer paso juntos?

Tú decides cómo quieres empezar. Elige la vía de contacto que te resulte más cómoda y te responderemos con la mayor brevedad.

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